PG&E inaugura centro de control de gas en California

Pacific Gas & Electric Co. (PG&E) controlará la transmisión de gas natural para evitar desastres como el ocurrido en 2010 en San Bruno, California, por la explosión de una tubería
PG&E inaugura centro de control de gas en California
El nuevo centro de control de gas de PG&E debe prevenir accidentes como la explosión y el incendio ocurridos en San Bruno, California, el 10 de septiembre de 2010.
Foto: Archivo / EFE

SAN RAMON, California.- Pacific Gas & Electric Co. ha abierto un nuevo centro de control de gas natural de $38 millones como consecuencia de la mortal explosión de una tubería de gas ocurrida en 2010 en San Bruno, un suburbio del área de la Bahía de San Francisco.

El nuevo centro permite un mejor seguimiento del sistema de transmisión de gas y coordinar y responder en caso de una emergencia, dijo Brittany Chord, vocera de PG&E.

El nuevo centro vigila la transportación de gas en 6,700 millas de gasoductos y en 42 mil millas de tuberías de distribución de gas. Las líneas de distribución son los tubos de diámetro estrecho que sirven a hogares y empresas individuales.

El centro de control de gas de PG&E, que se puso en marcha la semana pasada, también pondrá a los empleados que despachan trabajadores a realizar trabajos en el terreno, en comunicación con los monitores del sistema de control de gas.

“El nuevo centro nos permite tomar realmente una mirada más cercana a nuestro sistema, por lo que podemos predecir y ser proactivos acerca de posibles situaciones antes de que se conviertan en un problema”, dijo Chord.

La explosión de una línea de transmisión de gas a alta presión, el 9 de septiembre de 2010, provocó una explosión y un incendio en San Bruno que destruyó 38 casas y arrasó parte del barrio. Ocho personas murieron.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte responsabilizó a PG&E por fallos y falta de supervisión de los reguladores de las líneas de distribución de gas, en el caso del incendio en San Bruno, que fue causado directamente por soldaduras deficientes y otros problemas que se remontan a la instalación de las tuberías décadas anteriores.

PG&E ha aceptado la responsabilidad por el desastre en numerosas declaraciones públicas, pero ha negado la mayor parte de las denuncias de los investigadores estatales.