Cómo mantener el cerebro activo

Decubra de qué manera puede ejercitar su mente y los beneficios que obtendrá.
Cómo mantener el cerebro activo
Leer y cambiar de rutina son algunas de las cosas que ayudan a mejorar la memoria.
Foto: Esta imagen es una obra derivada de Sudoku at the Football por Michael Coghlan, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución "Sharealike" en http://www.flickr.com/photos/mikecogh / 9384356962/

Como el resto del organismo, el cerebro es un músculo que es necesario ejercitar. De la misma manera en que la práctica regular de actividad física ayuda al corazón y al cuerpo a conservarse saludable y en buena forma, el ejercicio mental contribuye a mantener el cerebro sano al mismo tiempo que retrasa el proceso de envejecimiento natural.

Un cerebro activo responde más rápidamente ante los estímulos y es más hábil a la hora de tomar decisiones. A medida que el envejecimiento sigue su progresión natural, las células de su organismo comienzan a debilitarse, y las del cerebro no son la excepción. No obstante, es posible revertir los efectos de la degeneración neuronal, como se le conoce, con actividades que mantengan la mente alerta y activa.

Si bien los genes juegan un papel importante en el desarrollo de las enfermedades degenerativas del cerebro, como el Alzheimer, diversos estudios han demostrado que mientras más intensa sea la estimulación intelectual, menos posibilidades hay de contraerlas, y de hacerlo, los daños son considerablemente menores.

Realice juegos para el cerebro

Actividades como armar rompecabezas, jugar ajedrez y resolver un sudoku o crucigramas son estimulantes, y están asociadas a la reducción de los niveles de beta amiloide, la proteína responsable de la aparición del Alzheimer. Otras actividades como los acertijos promueven la agilidad mental, que decanta en menos riesgo de aparición de demencia senil.

El proceso de aprendizaje contribuye a la ejercitación de nuevas áreas cerebrales y obliga al cerebro a crear nuevas formas de memoria y asociación. Aprender un idioma, a bailar o a tocar algún instrumento musical son formas sencillas de mantener el cerebro activo y alerta.

Intentar recordar las noticias que vio en la mañana a final del día, tratar de recordar los cumpleaños o números telefónicos de compañeros o amigos o visualizar los detalles de un paisaje que observó de camino al trabajo son actividades que le permitirán ejercitar la concentración y memoria a corto plazo.

La lectura ayuda al fortalecimiento cognitivo y a mejorar las conexiones sinápticas entre las neuronas. Mientras más lea su cerebro será más saludable.

Hacer actividades sencillas con los ojos cerrados, caminar hacia atrás, utilizar la mano no dominante con frecuencia ayuda a la formación de nuevas conexiones neuronales, pues su cerebro debe repensar la manera de ejecutar las tareas más cotidianas.