Policía de LAX anuncia cambios en medidas de seguridad

El jefe de la policía del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, Patrick Gannon dijo que aunque los agentes de la TSA hubieran estado armados no hubieran podido evitar ataque y que la terminal aérea nunca será 100 % segura

Policía de LAX anuncia cambios en medidas de seguridad
Patrick Gannon, jefe de la policía del Aeropuerto de Los Ángeles, habla durante la conferencia de prensa el domingo 4 de noviembre.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Aunque los guardias de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) hayan estado armados, no hubieran podido prevenir un ataque como el ocurrido la mañana del viernes en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX), indicaron hoy autoridades aeroportuarias.

Sin embargo, el jefe de la policía del LAX, Patrick Gannon, dijo estar comprometido a revisar las normas de seguridad y tomar las medidas necesarias para dar mayor protección a pasajeros y empleados.

Gannon dejó en claro que la central aérea nunca podrá ser 100% segura y luego hizo tres preguntas que el mismo respondió.

¿Somos perfectos?… No.

¿Vamos a revisar las circunstancias de todo lo que ha ocurrido aquí?… Absolutamente.

¿Se verá la seguridad, en un año a partir de ahora, de la misma manera que se ve hoy?… Probablemente no.

El jefe policíaco del LAX dijo durante una conferencia de prensa que el sospechoso del tiroteo, Paul Anthony Ciancia, de 23 años de edad, entró al LAX como cualquier otro pasajero y nada en su descripción pudo haber encendido los focos rojos, ya que no despertó sospecha de ninguna persona que estaba en ese momento en la Terminal 3.

Si un policía hubiera estado ahí, consideró Gannon, probablemente tampoco habría sospechado que la persona que jalaba una maleta era un gatillero.

Hoy el FBI informó que obtuvo una orden de revisión judicial del teléfono celular de Paul Ciancia, quien permanece inconsciente en la cama de un hospital.

El supuesto gatillero fue llevado al LAX por uno de sus compañeros de vivienda de Sun Valley y el rifle de asalto calibre .223 con el que se supone Ciancia mató al oficial de la TSA, Gerardo Hernández, lo llevaba oculto en dos maletas acondicionadas, señala la investigación del FBI.

Hernández es un inmigrante salvadoreño que la próxima semana hubiera cumplido 40 años de edad. Tenía trabajando 3 años con la TSA y vivía con su esposa y dos hijas en Porter Ranch.

Su esposa Ana Hernández lo recordó al leer un comunicado como un hombre de familia que siempre sonreía y estaba orgulloso de velar por las seguridad de los pasajeros.

Arif Alikhan, director de Los Ángeles World Airports (LAWA), dijo que Hernández estaba trabajando en la primer área de revisión de pases de abordar, junto con otro de sus compañeros, y no en la sección de inspección de equipaje de mano.

“Desafortunadamente Hernández murió a causa de los actos atroces de este individuo”, dijo Alikhan.

A decir de las autoridades, Hernández fue herido de bala en ese primer punto de revisión de documentos, lo que alertó a los guardias de la TSA del segundo nivel.

“Los empleados de la TSA no dudaron en evacuar a la gente, lejos de donde estaban los disparos. Se movieron con rapidez y eficacia. No vi mucho pánico, sólo vi gente moviéndose”, mencionó Gannon.

Cuando Ciancia llegó al segundo nivel de la Terminal 3, aseguró el jefe policíaco, ya no había nadie a quien disparar.

Hoy mismo la familia de Ciancia emitió un comunicado en el que declara estar “impactada y asombrada” por el hecho en que murió una persona y otras siete resultaron heridas.

John Jordan, abogado de Paul Ciancia, indicó que la familia de Ciancia ha colaborado plenamente con el FBI y otras agencias gubernamentales para obtener el mayor número de respuestas posibles acerca del tiroteo.

A través del abogado, la familia de Ciancia expresó sus condolencias hacia los seres queridos de Hernández.