Película boricua genera cambio

'Por amor en el caserío' unió a jóvenes de una comunidad puertorriqueña marginada.

La cinta narra la historia de dos jóvenes que se enamoran en medio de la guerra entre grupos de narcotraficantes en un barrio de Puerto Rico.
La cinta narra la historia de dos jóvenes que se enamoran en medio de la guerra entre grupos de narcotraficantes en un barrio de Puerto Rico.
Foto: Cortesía

Nueva York — Aunque su niñez se desarrolló en medio del mundo del narcotráfico, el productor y guionista Antonio Morales sabía que debía encontrar un camino diferente.

Fue así como a través de su amor por el teatro logró involucrar a muchos de los jóvenes de “Luis Llorens Torres”, el proyecto residencial en el que creció en Puerto Rico, para montar una versión teatral muy boricua de “Romeo y Julieta”, que ahora se estrena en el cine.

Los actores son en su mayoría son los mismos que actúan en la versión teatral, jóvenes provenientes de “caseríos” que a través de esta nueva pasión, han logrado escoger un camino positivo.

Conversamos con Morales sobre este impactante logro.

Sabemos que la película está basada en tus vivencias. ¿Por qué?

Tiene mucho de mi vida, es adaptada a la realidad de lo que vivimos en los residenciales públicos. Llorens (el caserío) era un sitio muy infame por todas las noticias de crimen, droga y violencia. Allí es donde me crié y ayudé a criar a mis hermanitos. A mis 15 años fundé el taller de teatro de la comunidad, porque creo que el arte es la herramienta para mantener a los jóvenes enfocados. Yo estudiaba teatro en el Viejo San Juan en donde aprendí sobre Shakespeare.

Mientras leía “Romeo y Julieta” la asociaba mucho con las vivencias de mi comunidad, por eso escribí la obra. Mi padre fue el traficante mayor de uno de los dos bandos de drogas de mi caserío, y como soy hijo de un narcotraficante tengo mucho que contar, pero no quería hacer una historia más de violencia, quería que abundara el amor.

¿Qué se ha logrado?

Hemos creado vulnerabilidad en los corazones de los muchachos. Esta guerra entre puntos que comenzó en la época de mi padre, quien ahora está encarcelado en una prisión federal, hoy día luego de 20 años no exis te. No puedo decir que se debe exclusivamente a nuestra obra de teatro, pero si hubo muchos elementos que cayeron en el lugar preciso, así que hizo su parte.

¿Qué tanto de tu vida hay en la cinta?

El personaje principal, el Romeo, llega al caserío de un pueblo bien distante en Puerto Rico tras la muerte de su madre. Tiene que ir a vivir con su tía que es la madre de uno de los traficantes. En la vida real, mi madre era adicta a las drogas y murió, así que mi hermanito tuvo que vivir con mi tía, y da la casualidad que mi hermanito es el Romeo de la película, así que realmente pasó por eso. Inclusive, en una parte de la película él mira la foto de su mamá que es una imagen real de nuestra madre.

¿Cómo se materializó la película?

Mi primer objetivo era transformar a los niños del caserío y luego a sus padres, ya que muchos de ellos asociaban el arte con la homosexualidad. En el caserío nunca se vio el arte como una opción, pero la obra empezó a crecer y recibimos invitaciones en otros sitios para presentarla. Fue entonces cuando nos pusimos la meta de querer hacer la película.

Empezamos haciendo una cinta tipo guerrilla con la que nos descocotamos, pero de allí saqué un demo y los estudios empezaron a llamar.