Para evitar un embargo

Para evitar un embargo
Una foto de archivo muestra una casa embargada.
Foto: AP

La posibilidad de perder tu casa por no poder cumplir con los pagos de tu hipoteca puede resultar aterradora. Si tienes tres o cuatro cuotas mensuales sin pagar, tu préstamo entrará en incumplimiento (default), y la mayoría de las entidades de préstamo ya no te aceptarán un pago parcial de la deuda vencida. En este punto, a menos que aparezcas con el dinero necesario para cubrir todos los pagos incumplidos y los cargos aplicables por el atraso, la entidad de préstamo iniciará el procedimiento de embargo o ejecución hipotecaria. Considera discutir con el administrador de tu préstamo las siguientes opciones para prevenir esto:

Reinstalación de la hipoteca: Te permite pagar la totalidad del monto atrasado sin pagar, más cualquier cargo o multa aplicables por el atraso de tus pagos, a una fecha específica acordada entre tú y el administrador de tu préstamo. Esta opción podría ser adecuada si tus atrasos se deben a un problema temporal.

Plan de repago: El administrador de tu préstamo te concede un período de tiempo fijo para repagar el monto atrasado sumándole una parte del monto vencido al importe de tus pagos mensuales regulares. Esta opción podría ser adecuada si solamente incumpliste el pago de unas pocas cuotas mensuales.

Tolerancia por incumplimiento de pago (forbearance): Se reduce el monto de tus pagos mensuales o se suspenden por un período de tiempo acordado entre el administrador de tu préstamo y tú. Al finalizar dicho período, retomas tu programa regular de pagos y también asumes el pago de una suma mayor, o te comprometes a hacer pagos parciales adicionales por una cantidad determinada de meses para ponerte al día con su préstamo. La tolerancia por incumplimiento de pago puede ser una opción adecuada si tus ingresos son reducidos temporalmente, (por ejemplo, si tomaste una licencia de trabajo por discapacidad pero prevés retomar tu ocupación a tiempo completo en un corto plazo).

Modificación del préstamo: Estableces un acuerdo con el administrador de tu préstamo para cambiar de manera permanente uno o más términos de tu contrato hipotecario para que puedas afrontar los pagos mensuales con mayor facilidad. Las modificaciones pueden incluir bajar la tasa de interés, extender el plazo del préstamo, o añadirle el monto de las mensualidades impagas al total del préstamo. Prepárate para demostrar que estás haciendo un esfuerzo de buena fe para pagar tu hipoteca

Venta de tu vivienda: Dependiendo de las condiciones del mercado inmobiliario en tu área, la venta de tu casa tal vez podría proporcionarte los fondos necesarios para pagar la totalidad de tu deuda hipotecaria.

Bancarrota: Generalmente, la bancarrota o quiebra personal es considerada la opción de último recurso porque tiene un alto impacto negativo a largo plazo. La bancarrota permanece registrada en tu informe de crédito por un período de siete años, lo cual puede dificultarte obtener crédito, comprar otra casa, obtener un seguro de vida o, hasta algunas veces, conseguir un empleo.