Brinda lo que ella nunca tuvo

Ex indigente realiza una cena a desamparados en 'Thanksgiving'
Brinda lo que ella nunca tuvo
Netty Vazquez sabe lo duro de vivir en la calle por eso ofrece una cena a decenas de indigentes en el Día de Acción de Gracias.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Cuando Nettie Vázquez pasó nueve meses viviendo en la calle como indigente, al lado de sus dos hijos mayores, no tuvo apoyo de su familia o amigos, pero si de otros desamparados que compartieron con ella “un abrazo o un pedazo de cobija” para protegerse del frío en las calles de Los Ángeles.

Ahora, casi 7 años después de esa dura etapa de su vida, en la que recayó en drogas, alcoholismo y pandillas, su vida ha dado un giro de 360 grados. Ella se siente bendecida y con un propósito en la vida, “ayudar a todas las personas que han terminado, solas, y en la calle por problemas de salud mental, como yo”.

Vázquez cuenta que ella fue diagnosticada con hiperactividad y otras enfermedades mentales relacionadas con depresión y bipolaridad, desde que tenía 12 años. Pero que la ignorancia de sus padres al respecto, como es común entre las familias latinas, dice, fue lo que no le dio l a oportunidad de recibir tratamiento a tiempo y evitar caer en pandillas y drogas.

“A través de mi ejemplo quiero educar a nuestra gente latina, a derrumbar las barreras culturales sobre las enfermedades mentales, para que brinden ayuda a sus familiares y estos no terminen en la calle o en malos pasos como yo”, compartió, ya que de primera mano y porque ahora trabaja para los servicios sociales del Condado, sabe que la gran mayoría de los indigentes tienen problemas de salud mental que los empujan a terminar así.

De acuerdo con el National Institute of Mental Health, más de un cuarto de los estadounidenses en edad adulta son diagnosticados con algún desorden mental, y solo alrededor de un 30% de estos reciben algún tratamiento.

En el condado de Los Ángeles la población indigente o homeless incrementó en un 15% a casi 58 mil personas viviendo en las calles, según informó, recientemente, el Department of Housing and Urban Development.

“Gracias a Dios, porque no puedo atribuirlo a otra cosa, logré salir de las drogas, el alcoholismo, y salir de una pandilla con vida. Por eso creo que tengo una misión en la vida y sé que es darles la ayuda a esas personas que tanto necesitan de un hogar”, afirmó.

Esta mujer de origen mexicano reconoce que toda su recuperación mental y física se la debe al personal del Centro de Salud Mental del Noroeste del condado.

“¿Qué no he pasado yo en la vida? Yo sé que todo es posible, que no hay que vivir de manera miserable, que existe ayuda y esperanza”, dice Vázquez, quien incluso ha encontrado nuevamente el amor, y ya planea su boda para el verano.

Aún le falta recuperar a su pequeña hija, que le fue retirada de su custodia hace 7 años. “Se que algún día la voy a recuperar”, dice esperanzada, mientras termina de arreglar las mesas, mientras su otra hija, Destiny, le ayuda a colocar las decoraciones de Thanksgiving.

“Yo quiero que la gente venga y tenga comida y se sienta como en casa. Cómo mami y mi hermano hubiéramos querido tener cuando más lo necesitamos”, cuenta la niña de 13 años.

“Mi mamá hace muchas cosas por los demás y yo quiero ser como ella y ayudarle en eso”, añadió.

Nattie, piensa hacerla realidad su meta a través de la fundación Angels on Call, que ella y su amigo Elias Fonseca, han fundado con el fin de atender las necesidades de los desamparados del área noreste.

“Ellos son mi familia. Ellos, quienes a muchos les da asco su olor por que están sucios, a mi me dieron abrazos cuando más lo necesite. Lo menos que puedo hacer es darles una cena y verlos sonreir en Thanksgiving. La celebración más especial para mi”, admite Vázquez, quien por estos días sale a las calles a invitar personalmente a los indigentes, les ofrece su casa para bañarse y les regala ropa.

Por ello ayer se encontraba apurada con lo últimos detalles de la cena de Thanksgiving que por tercer año consecutivo ofrece a estas personas en necesidad. En esta ocasión dijo, espera ofrecer un plato de comida, y calor de hogar, a unas 60 personas.

Vázquez reconoce que esta cena tan especial, en la que da gracias “por una nueva vida”, ha sido posible gracias a la ayuda de amigos, vecinos, y en esta ocasión, gracias a su madre, quien prestó su casa para la cena de esta tarde, que dará inicio a las 4p.m.

Nattie acepta donaciones para su labor caritativa. Se le puede llamar al 323-809-0881, o contactarla por por email a n.vpebbles213@yahoo.com.