Diáspora salvadoreña se concentra en LA

Nuevo estudio da perfil de 'migrante moderno' que llega de El Salvador

Olga Montoya con su hijo Carlitos en su tienda del Corredor Salvadoreño de la Avenida Vermont en LA. La ciudad es hogar del mayor número de migrantes salvadoreños del país.
Olga Montoya con su hijo Carlitos en su tienda del Corredor Salvadoreño de la Avenida Vermont en LA. La ciudad es hogar del mayor número de migrantes salvadoreños del país.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

WASHINGTON, D.C.— El área de Los Ángeles sigue siendo el principal destino de la diáspora salvadoreña en EEUU, aunque esa comunidad ha crecido en varias áreas metropolitanas de la costa Este, según adelantó ayer a La Opinión el Instituto de Política Migratoria (MPI).

El centro de estudios ofreció las cifras de su próximo informe demográfico, que demuestran los nuevos patrones de emigración de los salvadoreños y las implicaciones que esto tiene para su integración social y convivencia, así como su relación con otras poblaciones migrantes.

El MPI analizó datos del 2012 de la Oficina del Censo. El área de Los Ángeles, que incluye a Long Beach, tiene 281,000 salvadoreños que conforman el 6.4 % de la población extranjera en la región y el 22.4 % de todos los salvadoreños en el país.

En segundo lugar se sitúa el área metropolitana de Washington D.C, que incluye a los estados colindantes de Maryland y Virginia. En esa área, los salvadoreños numeran 174,400 y son, a su vez, el 14% de la población extranjera y el 13.9% de toda la población salvadoreña en la nación.

El desempleo y la violencia siguen impulsando la emigración de salvadoreños, que no temen enfrentar asaltos, secuestros y la muerte en su cruce ilegal hacia EEUU, según un informe divulgado ayer.

El informe conjunto del Comité de EEUU para Refugiados e Inmigrantes (USCRI) y la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC) ofrece un retrato del “migrante salvadoreño moderno”, y confirma a El Salvador como uno de los principales emisores de migrantes en Centroamérica.

El perfil actual lo encarna principalmente un hombre soltero entre 18 y 35 años, con educación secundaria, y proveniente de los departamentos de San Salvador, La Libertad, San Miguel, Usulután y La Unión.

Si antes la diáspora se generó principalmente por la guerra civil entre 1980 y 1992, el 64 % de los salvadoreños emigró a EEUU a partir de 1990, muchos de ellos por el desempleo y la inseguridad ciudadana, según explicaron a La Opinión los autores del informe, Elsa Ramos, catedrática de la UTEC, y Ricardo Gambetta, directos de servicios migratorios de USCRI.

“Lo más alarmante es que la mayoría de estos emigrantes está dispuesto a correr riesgos para llegar a EEUU, sobre todo porque los salarios mínimos en nuestro país son bajísimos: lo que se gana en un día, acá se gana en una hora”, dijo Ramos.

“Estoy haciendo otro trabajo que reforzará este informe, porque indica que el 35% está emigrando por las amenazas de las maras [pandillas], las extorsiones y la violencia delincuencial”, agregó.

Según Gambetta, el informe confirma que, aparte de las razones económicas, “el nivel extremo de violencia no solo en El Salvador sino en todo el istmo centroamericano —las pandillas, los narcotraficantes, la trata de personas— están impulsando este alto nivel de emigración”.

En El Salvador, el salario mensual es de 105 dólares en el sector agrícola, 187.5 en el de textiles, 219.30 en industrias, y 224,10 en servicios. En EEUU el salario mínimo actual es de 7.25 dólares por hora, que suma unos 1,160 mensuales para quienes trabajan a tiempo completo.

Para la mayoría, el desempleo y la falta de oportunidades es el “factor más influyente” para emigrar, seguido la reunificación familiar, aunque también contribuyen la violencia y el crimen.

Pese a los conocidos peligros en la llamada “ruta del migrante” que atraviesa Guatemala y México, los salvadoreños toman riesgos con la premisa de que es mejor ser pobre en EEUU que en su país.

Los hombres dijeron estar dispuestos a afrontar “explotación, asaltos, secuestros y la muerte”, y las mujeres añadieron las violaciones a esa lista. Menos de una de cada cuatro salvadoreñas usó anticonceptivos antes de su éxodo.

El informe documentó entre enero de 2011 y noviembre de 2012, 84 casos de abuso o trauma entre los niños, de los cuales 35 fueron atribuidos al crimen organizado.

Una vez en EEUU, los salvadoreños afrontan problemas de integración y el riesgo de la deportación. En 2012, EEUU deportó a 25,845 salvadoreños, según el informe. Se calcula que cerca de 2.8 millones de salvadoreños viven fuera de su país, el 90% de los cuales en EEUU.

El análisis se creó en entrevistas con más de 800 migrantes mayores de 18 años, y 38 entre 9 y 17 años, que fueron repatriados recientemente.

El documento busca informar a la opinión pública, el Gobierno, y las organizaciones cívicas sobre las realidades de la diáspora salvadoreña, para moldear políticas que respondan a sus necesidades.

Datos de la diáspora salvadoreña en los EEUU:

—La mayoría de los salvadoreños emigra por el desempleo, los bajos salarios, falta de oportunidades y deseo de reunificación familiar, aunque también por la violencia en la región.

—El 91% es de género masculino, y el 9% restante son mujeres

—La mayoría de los emigrantes tienen entre 18 y 35 años de edad, mientras que casi el 30% tiene entre 21 y 25 años, y hay una baja drástica en el número de migrantes mayores de 40 años.

—Aunque hay migrantes de todos los 14 departamentos, el mayor porcentaje proviene de La Libertad, San Salvador, San Miguel y Usulután, en ese orden.

—Su nivel de educación promedio es de secundaria, y sólo cerca del 4% tiene educación universitaria.

—Entre los niños migrantes, el 74% son varones y el 26% son niñas, y el 79% de todos ellos tiene entre 15 y 17 años.

—La mayoría de los niños salió de su país para reunirse con su familia, seguido por la falta de oportunidades y la violencia de las pandillas.

—El 71% de los niños migrantes tenía una educación secundaria cuando salió de El Salvador.

Fuente: Informe conjunto del Comité de EEUU para Refugiados e Inmigrantes (USCRI, en inglés) y la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC).