Empleados del Mercadito en LA protestan por mejores salarios

Trabajadores de tres locales piden que les reconozcan el tiempo extra
Empleados del Mercadito en LA protestan por mejores salarios
Empleados de tres restaurantes durante su manifestación frente al icónico comercio.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Un grupo de trabajadores de tres restaurantes de El Mercadito ayer se reunieron para protestar por mejores salarios.

Laboran en El Tarasco, La Perla y El Gallo, ubicados en el tercer piso del histórico lugar de Boyle Heights y pertenecen a un mismo dueño, Pedro Rosado, para el cual trabajan unos 50 empleados.

“Vamos a mostrar nuestro apoyo a los trabajadores de los restaurantes del Mercadito, quienes están luchando contra el robo de salario y otras violaciones a las leyes del trabajo”, dijo Kathy Hoang, representante del Centro de Oportunidades en Restaurante de Los Ángeles (ROC). “Los Ángeles es el hogar de la más grande industria de restaurantes en la nación, pero también es la capital del robo de salarios de la nación”, añadió.

Bajo una llovizna que no cesó, una treintena de trabajadores, extrabajadores y activistas comenzaron su protesta frente al Mercadito, para exigir justicia por sus demandas.

“Tengo 13 años trabajando en este Mercadito y hasta la fecha no nos pagan el overtime (tiempo extra)”, dijo Sergio Márquez. “Por eso estamos aquí reunidos, para pedirle al señor Rosado que rectifique todas estas anomalías y exhortar a su vez a nuestros compañeros que no quisieron unirse, a que se unan, porque unidos, jamás seremos vencidos”, añadió.

En entrevista telefónica, Rosado destacó que a los trabajadores que laboran en sus negocios se les paga su sueldo convenido y tiempo extra, y disfrutan de sus tiempos de descanso.

“La mayoría del personal es muy antiguo y está muy contento, tiene muchos años trabajando conmigo”, dijo Rosado, quien piensa que las protestas vienen de algunos trabajan hace poco en sus locales.

Rosado, quien lleva 38 años en el negocio, añadió que “siempre se ha trabajado en muy buena armonía con todo el personal”.

Alejandra Mota, quien labora hace dos años como mesera, destacó que “el sistema de propinas es injusto, ya que la mayoría de las veces tenemos que sacar de nuestra bolsa para completarlo. Esto hace que nuestros ingresos se reduzcan al mínimo y no tengamos el dinero para mantenernos”.

Con respecto a la propina, Rosado destacó que en muchos restaurantes el 50% de ésta es para la mesera y el resto se reparte entre el personal de la cocina. “Hará un par de meses se les hizo ver que la propina había que compartirla con el personal de cocina, quienes realmente hacen un trabajo muy duro”, dijo Rosado.

El grupo entregó una carta a Rosado con sus exigencias laborales. En la misma le pedían que colaborara con el Bureau of Field Enforcement (BOFE), en relación con investigación laboral.

Con respecto a esa investigación, Rosado explicó que ya había colaborado con ellos [BOFE] y les había entregado documentos solicitados.