NAFTA cumple 20 años

Se suponía que el Tratado de Libre Comercio entre EEUU, México y Canadá debería convertir a México en una potencia exportadora mundial, pero no cumplió la promesa de abatir la pobreza en el país
NAFTA cumple 20 años
En esta foto se ve a trabajadores de una maquiladora del grupo TECMA en Ciudad Juárez, México. Con la implementación de NAFTA, muchas empresas norteamericanas e internacionales trasladaron su fabricación a México a un costo más bajo.
Foto: AP

El Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), mejor conocido como NAFTA (siglas en inglés de North American Free Trade Agreement) cumplirá este miércoles el hito de los 20 años, y aunque el gobierno de Washington y el empresariado aseguran que ha sido un exitoso experimento, algunos activistas replican que el pacto ha perjudicado a los trabajadores en Estados Unidos.

El acuerdo entre EEUU, México y Canadá, lanzado el 1 de enero de 1994, prometió espolear la productividad económica y reducir la inmigración ilegal hacia EEUU pero, en 2014, sus resultados siguen siendo tan mixtos como controversiales.

Según la Oficina del Representante de Comercio Exterior, las exportaciones de EEUU a México bajo NAFTA, no solo crecieron de forma exponencial sino que México es ahora el primer o segundo destino de las exportaciones de 22 estados del país, incluyendo California.

La secretaria de Comercio de EEUU, Penny Pritzker, dijo recientemente en un artículo en el diario San Diego Union-Tribune que en 2012 las exportaciones a Canadá y México totalizaron $508,100 millones, un incremento del 258% respecto a 1994.

El Producto Interno Bruto de los tres países ha crecido en más de la mitad y, en su conjunto, conforman cerca de una cuarta parte del PIB mundial, ó $18,7 billones, agregó Pritzker, quien aboga por una mayor integración y competitividad del bloque comercial.

El acuerdo sin precedente, que eliminó las barreras comerciales, es ensalzado también por la Cámara de Comercio, que asegura que creó al menos cinco millones de empleos y apoyó otros millones más.

Pero, por ser asimétrico, tuvo unos cuantos ganadores y muchos perdedores, según sus críticos.

“La fotografía no es halagüeña. El NAFTA ha causado daño a los trabajadores en toda Norteamérica, ha provocado la pérdida de casi 700,000 empleos en EEUU, y ha contribuido a la creciente desigualdad en la región”, dijo Robert Scott, analista del Instituto de Política Económica (EPI, en inglés).

“Acá los principales ganadores han sido las multinacionales, porque encontraron mano de obra barata en el exterior. Las promesas de más y mejores empleos siguen sin cumplirse y, en cambio, tenemos un legado de degradación ambiental, y una masiva inmigración ilegal que ha dividido a familias y países”, se quejó Scott.

Por su parte, Lori Wallach, analista de Global Trade Watch del grupo progresista Public Citizen, consideró que NAFTA debe ser renegociado porque ha causado más daños que beneficios.

Su grupo divulgó un estudio sobre los presuntos daños de NAFTA, en particular el debilitamiento de la clase media y el despido de trabajadores estadounidenses cuando las empresas trasladan sus operaciones al exterior.

El acuerdo sí creó empleos, especialmente en las maquiladoras, pero también suscitó un gran desplazamiento del campo mexicano debido a la inundación de las importaciones agrícolas de EEUU.

Según el Centro de Investigación Pew, el pacto contribuyó a que la inmigración ilegal se duplicase, respecto a 1991, a cerca de 600,000 tan solo en 2002.

El gobierno de Obama, que apuesta por las exportaciones para acelerar la creación de empleos, quiere que en el 2014 el Congreso renueve la “vía rápida”, con la que EEUU puede pactar acuerdos de comercio internacionales sin la injerencia del Legislativo.

Obama quiere esa herramienta para lograr tratados comerciales con Asia y la Unión Europea. Cerca de una tercera parte de la Cámara de Representantes se opone a dársela, incluyendo varios legisladores que en su día votaron a favor de NAFTA.