Se desmaya en prisión capo que ordenó matar a Giuliani

Autoridades creen que "Totò" Riina, de 83 años, sufrió una indigestión
Se desmaya en prisión capo que ordenó matar a Giuliani
"Totò" Riina saldrá de la cárcel cuando muera.
Foto: Archivo

Roma, 4 mar – “Totò” Riina, capo de la mafia siciliana “Cosa Nostra” y autor de más de 100 asesinatos, fue trasladado este martes de la prisión milanesa de Opera, en la que se encuentra recluido, al hospital de San Paolo, de la misma ciudad, a causa de un “desvanecimiento”, informaron medios italianos.

El suceso ocurrió al mediodía cuando los funcionarios de la prisión dieron la voz de alarma cuando Riina les avisó de que se encontraba mal. Los médicos del hospital lombardo, tras examinar a Riina, de 83 años, determinaron que se encontraba fuera de gravedad y que el desvanecimiento podría haber sido fruto de una indigestión.

Según las mismas fuentes, el capo mafioso podría regresar a su celda a última hora de esta tarde o mañana por la mañana.

“Curto” (Corleone, 1930), como se le conoce en dialecto siciliano en alusión a su corta estatura, fue detenido el 13 de enero de 1993 en Palermo, donde vivía en la clandestinidad y desde donde dirigió la perpetración de cientos de asesinatos por los que fue incluido por la Interpol (policía internacional) en la lista de los diez criminales más peligrosos del mundo.

Tras su captura, el capo de la familia de los “Corleonese” fue trasladado a la penitenciaría de Uccidarone, donde fue recluido en régimen especial, dada su peligrosidad.

Entre sus crímenes se encuentran el asesinado, en 1992, de los jueces antimafia Paolo Borsellino y Giovanni Falcone. Además, el pasado viernes trascendió a los medios que llegó a planear el homicidio de Rudolph Giuliani, fiscal antimafia estadounidense colaborador de Falcone y, posteriormente, alcalde de Nueva York.

Unos crímenes por los que acumula trece condenas a cadena perpetua.

A pesar de su reclusión, el pasado 28 de enero los medios de comunicación italianos publicaron unas imágenes en las que se demostraba que Riina continuaba amenazando desde la prisión, en concreto al fiscal de Palermo, Antonino di Matteo.