Beckett puede ser el quinto jinete azul

O ptimismo desbordante en “Dodgertown” y los seguidores del equipo azul que ya se sienten en la Serie Mundial. Eso debe ser porque creen que los jugadores que estuvieron en la campaña pasada vienen igual de entonados y de comprometidos.

Lo que sí está claro es que la rotación abridora de Dodgers es una de las mejores de la Liga Nacional.

Clayton Kershaw, Zack Greinke, Hyun-Jin Ryu y Dan Haren son un grupo impresionante que agregan el fastidioso elemento (para los bateadores) de ser zurdo, derecho, zurdo, derecho y ese es un factor a tener en cuenta.

Lo mejor es que pueden agregar un plus que sí le daría ventaja al equipo azul. La clave en fuerzas tan parejas y sobre todo en esta época de abridores que dan cinco entradas y se van a la ducha, puede llegar a ser el quinto abridor. El quinto jinete.

Por lo visto en el ejercicio de este “spring training”, Josh Beckett podría estar de regreso y esa es una gran noticia, porque se trata de un hombre acostumbrado a cosas grandes, primero con Marlins y luego con Medias Rojas donde, con ambos, ganó la Serie Mundial.

Es cierto que su “fastball” ya no pasa de 92 millas, pero a los 33 años, le queda vida de pitcher ganador.

Recordemos que Beckett es un ganador de 20 juegos con los “patirrojos” y una figura dominante que ha sido intocable en postemporada: cuatro aperturas y 4-0 con cuatro carreras limpias permitidas, dos boletos y 35 ponches en 30 entradas lanzadas en el título de 2007.

Ese tipo de pitcher imbateable es el que no tuvieron los Dodgers ante los Cardenales cuando perdieron la Serie de Campeonato.

Beckett, quien llegó a pelearse con Terry Francona en Boston por su hábito de comer pollo frito en el “clubhouse” mientras sus compañeros se partían el queso en el terreno, puede ser el quinto jinete que finalmente justifique el optimismo de la tropa azul del barrio Chávez Ravine.

LOS 500 PUJOLS. El temido toletero derecho dominicano dice que está saludable, por primera vez desde que llegó hace más de dos años a Los Ángeles. En sus números tiene 492 leñazos de vuelta completa.

Esta vez Albert Pujols está feliz de estar en primera base y no cómo bateador designado y en esas circunstancias ya no tiene disculpas para empezar a devolver algo del contrato de 250 millones que le dieron.

A la vista tiene el reto de llegar a 500 jonrones lo que de una vez suena como un gran estímulo.

Por sus coeficientes se espera que Pujols necesite cerca de 140 turnos al bate. Y con 4 turnos por juego le tomaría 35 partidos… algo que lo puede poner en las portadas a mediados de mayo.

Pujols, con 2,347 imparables, también es candidato a meterse en el club de los 3 mil hits en su carrera, pero para eso le faltan cuatro buenos años.