Hoeness deberá ir a la cárcel

EEx mundialista defraudó en impuestos

BERLÍN, (NTX).— La Fiscalía de Múnich anunció ayer que se desistirá del recurso de revisión contra la sentencia por evasión de impuestos de Uli Hoeness, ex presidente del Bayern Múnich.

Con ello la sentencia entra en vigor y el ex futbolista y presidente del equipo campeón de Europa en la pasada temporada, irá a la cárcel con una condena de más de tres años de reclusión.

Tras un juicio de cuatro días, el jueves pasado Hoeness fue condenado tras admitir que evadió impuestos por 28.5 millones de euros.

El juicio empezó con una sorpresa el pasado lunes: mientras la investigación por las cuentas secretas en Suiza de Hoeness se centraba en evasión de impuestos por 3.5 millones de euros, él confesó en su primera declaración en esa sesión que había evadido en total 18 millones de euros.

En el segundo día del proceso una testigo presentó pruebas de que la suma de dinero interesada sería de 28.5 millones. Los abogados de Hoeness le aconsejaron confesar también esta suma y así lo hizo.

Así mismo, los representantes legales del ex presidente, renunciaron a pedir una prórroga y el juicio se cerró así, rápidamente, con la sentencia pronunciada el jueves.

La renuncia de Hoeness a defenderse causó sorpresa en Alemania y dejó espacio a especulaciones acerca de las razones.

Según el diario muniqués Süddeutsche Zeitung, Hoeness pudo haber elegido confesar todo por evitar ulteriores investigaciones en sus cuentas secretas en Suiza y quizás una pena más grave.

Para otros su decisión fue coherente con su personalidad, pues Hoeness siempre se puso a sí mismo de ejemplo como rectitud moral y deportiva.

El caso de evasión de impuestos manchó su imagen y la del club. Ahora, su estoica aceptación de una sentencia a reclusión sería su manera de pedir disculpas.

Tras la decisión de ayer, según la prensa alemana, Hoeness podría estar en la cárcel ya en las próximas dos semanas. No antes de que haya sido depositada la sentencia y su argumentación.

Descontará su pena en la cárcel de Landsberg am Lech, y en condiciones bastantes estrictas: no tendrá televisión por cable y por lo tanto no podrá seguir los partidos del Bayern.