Los problemas en el VA

Los veteranos de las Fuerzas Armadas tienen derecho a una atención médica razonable, ese es el acuerdo que existe entre ellos y la nación a la cual defienden, obedecen y mueren. Por eso, la tragedia de pacientes de la Administración de Veteranos (VA) que mueren esperando ser atendidos es absolutamente inaceptable.

Según los reportes noticiosos, en el hospital que el VA tiene en Phoenix 40 veteranos murieron mientras esperaban su cita médica. La demora en la atención en el VA es un problema ya conocido desde hace años, los análisis de la Oficina de Contraloría General ya mencionaron las tardanzas en la atención prestada a los veteranos.

Lo inusual, y más grave del caso, es la acusación de que personas dentro del hospital han manipulado las listas de esperas, por lo menos para reportar que la demora de atención a veteranos eran menor de lo real. Es necesario saber con certeza qué tipo de manejo se hizo, por ejemplo, en Phoenix, y si eso tuvo algún impacto en el fallecimiento de los pacientes. Esta es una investigación para el FBI.

Por otra parte, el VA es una burocracia gigantesca con cerca de 1,700 instalaciones entre hospitales, clínicas, centros de consejería y otros servicios. Alrededor de 280 mil personas laboran en ellos con un presupuesto anual para 2014 de 152,700 millones de dólares.

Al encargado de manejar el VA, Eric Shinseki, le corresponde la responsabilidad por la lenta reacción ante los reportes de los fallecimientos y su pobres respuestas ante el Congreso. Es muy probable que él deba dejar su cargo para neutralizar los ataque republicanos que apuntan a la Casas Blanca y a las elecciones intermedia de noviembre.

Es inevitable que la ineficiencia burocrática del peor tipo se preste para hacer política. En este caso es la Administración Obama la que tiene que dar señales claras de que se abocará a resolver el problema. El Presidente lo dijo ayer, aunque habrá que ver si ya es tarde para salvar a Shinseki como quiere hacerlo y dejar este problema atrás, asegurando la atención que merecen los veteranos.