Uruguay no puede gozar, ni siquiera cuando gana

@ELopetegui

En lugar de celebrar la victoria de otro equipo latinoamericano en octavos de final, el mundo se dedicó a patear al caído: Luis Suárez lo hizo de nuevo y “el caníbal” fue prácticamente crucificado por la FIFA, la prensa y la opinión pública.

No malinterpreten a los uruguayos, ya que todos estamos de acuerdo en que Suárez es culpable y está bien suspendido. Pero justicia parcial no es justicia real: Suárez siempre ha tenido que pagar más por sus errores que otros jugadores (ver mordida de Defoe a Mascherano en 2006, sancionada con tarjeta amarilla, cuando a Suárez le dieron siete partidos por su primera ofensa; y la lista de ejemplos es interminable).

En lo que todos sí estamos de acuerdo es que Uruguay llega tocado en su orgullo para el crucial duelo con Colombia el sábado. ¿Podrá un desconcentrado Uruguay sobreponerse a todo y vencer al formidable equipo colombiano? ¿Podrá un veterano Diego Forlán retomar la batuta que tuvo en 2010? ¿De Cristhian Stuani, Abel Hernández y Edinson Cavani saldrá el salvador celeste? ¿O aprovechará Colombia el buen momento y le dará el tiro de gracia a los charrúas?

Uruguay puede ganarle a Colombia sin Suárez y puede perder con él en la cancha pero, si Uruguay gana el sábado, ya no tendríamos adjetivos para describir el inmenso corazón de estos leones.

Lo mejor de todo: gane quien gane, Latinoamérica tendrá otro dignísimo representante al que será muy difícil vencer en este Mundial.