Ataque a los ‘soñadores’

Esta generación de ganadores ha sido capaz de alcanzar el éxito académico
Ataque a los ‘soñadores’
Un grupo de dreamers se unieron en ayuno para mostrar su descontento con el maltrato a los niños migrantes.
Foto: Archivo

La comunidad hispana de los Estados Unidos tiene muchas razones para sentirse orgullosa. Nuestro aporte a la sociedad estadounidense y nuestro sello se ve en todas partes. Pero quizá la joya más preciada de nuestra corona son nuestros jóvenes, y muy particularmente nuestros “soñadores”.

Una generación de muchachos que para superarse han tenido que vencer no sólo los obstáculos propios que enfrenta cualquier joven estadounidense, sino que además se han visto abocados a luchar contra la terrible tragedia de carecer de documentos. Esta generación de ganadores ha sido capaz de alcanzar el éxito académico, mantenerse respetuosos de las leyes y las convenciones sociales, asimilarse a su nueva realidad y amar al país que los ha acogido con profundo fervor.

La sociedad estadounidense salvo unos cuantos logran comprender que estos jóvenes soñadores son un grupo especial que merecen reconocimiento a su esfuerzo y que se les conceda un camino hacia la legalización y hacia la ciudadanía, eso es lo que indican todas las encuestas realizadas.

Pero entre los pocos que se oponen a su legalización está un puñado de políticos republicanos que sacan partido de la situación de ellos para motivar a la base retrógrada y extremista de los distritos a los que representan.

Mientras escribo estas líneas la Cámara de Representantes discute un proyecto de ley que pretende resolver la crisis en la frontera y que depende de los votos de la bancada anti inmigrante liderada por Steve King, el verdadero presidente de la Cámara Alta – —Boehner es solo una marioneta del Tea Party- y que para apoyar este promedida ha exigido que se incluya la eliminación el programa de acción diferida suscrito por el Presidente Obama en el 2012 en beneficio de los soñadores, y que les ha permitido trabajar y seguir sus estudios superiores.

El mensaje de los republicanos no puede ser mas claro, no nos quieren aquí, y no quieren aquí ni siquiera a nuestros mejores elementos. Se escudan en la “ilegalidad” de los inmigrantes no autorizados para devolver a un grupo de jóvenes exitosos y productivos que no son culpables de su situación a un limbo migratorio inaceptable.

Que lo sepan bien King, Lamar, Boehner, Cruz, Rubio y compañía, a partir de ahora muchos hispanos estamos en pie de guerra contra el Partido Republicano. Pero que quede claro, nuestra guerra no es de armas, la vamos a pelear en los foros políticos, en los medios de comunicación y en las urnas. Y que se preparen además por que este jueguito político les va a servir para mantener sus curules este año, pero los va a condenar a un rotundo fracaso electoral en el 2016. Guerra avisada no mata soldado.