Cachetada a los inmigrantes

El proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes ante el arribo de los menores de edad en la frontera es una cachetada a la comunidad inmigrante y a los latinos.

Es lamentable que luego de tantos meses de parálisis legislativa con mensajes deliberadamente vagos en la cuestión migratoria, la mayoría republicana se haya volcado por un proyecto de ley vergonzoso tanto por su ignorancia como por su mala intención.

Si no de qué manera se puede explicar que ante una crisis humanitaria se enfoque el problema principalmente en una cuestión de seguridad. Esto quizá lo puede comprender el gobernador Rick Perry de Texas, que mezcló, en CNN, a los terroristas de Paquistán, Afganistán y Siria con los menores, para después decir que el 90% de los indocumentados que cruzan la frontera son responsables de miles de violaciones y asesinatos en Texas.

También en el proyecto se perjudica a los soñadores como si tuvieran algo que ver con lo que ocurre en la frontera. Además de acelerar las deportaciones.

Como esto parecía insuficiente, se votó otro proyecto de ley preventivo para impedir la expansión de la Acción Diferida y del otorgamiento de visas de trabajo en caso de que el presidente Obama quiera ejercer una acción ejecutiva.

La idea original del presidente de la Cámara Baja, John Boehner, era tener una respuesta modesta a la crisis fronteriza. Otra vez la presión de los más duros destruyó toda idea de moderación y se salieron con la suya de nuevo.

Las posibilidad de que el proyecto avance es nula, por eso más que nada, es una declaración de principios.

Nos preocupa que la agenda de inmigración republicana esté cautiva en manos de extremistas; nos entristece que no haya rebelión interna moderada contra estos extremistas como ellos lo hacen una y otra vez contra su liderazgo cuando están en desacuerdo.

Estos proyectos son pésimos para la comunidad inmigrante por lo que hace y lo quiere hacer. Los hechos y la realidades extremistas tapan las palabras razonables. En el Partido Republicano hay una diversidad de opiniones en cuanto a la inmigración; lamentablemente la cordura voló por la ventana para dejar en pie con la batuta en el mando a legisladores como Steve King, Ted Cruz, Michelle Bachmann y Jeff Sessions.

El aceptar tácitamente el liderazgo de odio e ignorancia de estos individuos en el tema migratorio es un error mayúsculo, porque mancha a justos y pecadores, dando una imagen colectiva de desprecio a los indocumentados. Las acciones de este tipo hacen realidad el estereotipo del republicano antiinmigrante, ese que después se castiga en la urnas.