La Navidad en 5 momentos televisivos imperdibles

Repasamos grandes historias teñidas de los colores navideños
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Es sabido que el calendario miente. La Navidad no es el 25 de diciembre, nada de eso, el festejo arranca cuando la tele pasa algunas de estas películas: Mi pobre Angelito o El Regalo Prometido. Y como justamente es la pantalla chica la que marca el comienzo de esta festividad, nos pareció que era una buena excusa para recordar grandes momentos televisivos vinculados a la Navidad…

How I Met Your Mother (que se terminó este año, y ya la extrañamos) tuvo varios episodios vinculados a distintas festividades, pero para la Navidad hubo una idea realmente original. En el onceavo episodio de la cuarta temporada, titulado Little Minnesota, hace su aparición Heather Mosby, la irresponsable hermana de Ted (un personaje que prometía bastante, pero que terminó haciendo en este capítulo su debut y despedida). Barney, obviamente, vivía con el obvio objetivo de concretar un encuentro sexual con ella e inspirado por la belleza de Heather improvisó grandes villancicos en los que le anunciaba a Ted cuáles eran sus intenciones. Imperdible…

A pesar de ser un drama tan espeso, Los Soprano no podían dejar de tener un momento vinculado a la Navidad. Si bien la cotidianidad del gángster más grande que dio la televisión se debatía entre las luchas contra otras familias mafiosas sumadas a las propias, Tony sentía esta época del año como una tradición que debía respetarse, y que incluso le permitía lavar culpas regalándole a los niños decenas de juguetes. El elegido para encarnar a Papá Noel es el pobre Bobby Bacala, que por mérito propio (o sea, gozar de una generosa panza) consigue enfundarse en el gigantesco traje rojo.

Aunque no es estrictamente sobre la Navidad, sí tiene que ver con ella. Hace muchos años, el mítico Frank Costanza (de la serie Seinfeld) creó una fiesta llamada el “Festivus”. Fiel a su estilo, todos los 23 de diciembre, Frank propone una celebración que consta de un “desahogo de quejas” (donde todos los presentes se pasan factura mutuamente), más una sesión de “hazañas de fortaleza” (donde los invitados forcejean de lo lindo), todo eso decorado con un hermoso tubo de aluminio a modo de arbolito navideño. Con seguridad es la fiesta televisiva más importante de todos los tiempos, y por ella y por muchísimas cosas más, es que le debemos a él nuestra gratitud eterna.

El pasado 17 de diciembre se cumplió una fecha clave. ¿Por qué? Porque se cumplieron 25 años de la emisión en los Estados Unidos del primer episodio de Los Simpson (alejados ya de los capítulos cortos presentados en el show de Tracey Ullman). Se llamó, en inglés, Simpsons Roasting on an Open Fire, y el episodio estaba centrado justamente en la Navidad y la llegada casual del gran “Ayudante de Santa” (que en posteriores capítulos sería rebautizado como “Huesos”). Fue un capítulo perfecto, que deja en evidencia lo enorme que era esta serie y lo devaluada que se encuentra en la actualidad.

A lo largo de sus nueve temporadas, The Office, versión norteamericana, conmemoró decenas de celebraciones, y como era de esperar, Papá Noel no quedó afuera. La oficina dirigida (al menos en sus primeras siete temporadas) por Michael Scott celebró en varias oportunidades la llegada de la Navidad, siendo esta otra de las millones de excusas que les permitía al personal de Dunder Mifflin para hacer cualquier tipo de actividad… ¡que no sea dedicarse a la venta de papel! ¡Y la foto pegando el saltito, es por lejos, uno de los grandes gags navideños de la serie!

Para quienes fueron niños en los ochenta, es imposible olvidar el especial navideño de He-Man. Menores de treinta, abstenerse.

Los institucionales navideños son un clásico indiscutible. Pero éste, por lejos, se convirtió en el más importante que dio la tele argentina. El término bizarro, probablemente, se acuñó gracias a estos dos minutos de talento kitsch.