¿Realmente puede un suplemento dietético potenciar su visión?

Tomar un pigmento que se encuentra en la espinaca, el brócoli o los huevos ayuda a mejorar la vista y hasta las funciones cerebrales, indican algunas investigaciones. ¿Podría una píldora diaria hacerlo?

Según algunas investigaciones tomar suplementos de un pigmento que se encuentran en alimentos como la espinaca o lo huevos ayudaría a mejorar la visión e incluso las funciones cerebrales. ¿Podría realmente una píldora diaria mejorar nuestra visión? BBC Future examina las evidencias.

Entre los componentes que ayudan a mantener saludable a la vista se incluyen los carotenoides maculares, pigmentos naturales responsables del color naranja de las zanahorias o el morado de ciertos tipos de brócoli.

Se cree que estos carotenoides, que pueden convertirse en una forma de Vitamina A, protegen a la retina del daño causado por la excesiva exposición a la luz azul, especialmente la emitida por el sol.

En los últimos años, diversas investigaciones han encontrado evidencias de que tomar suplementos dietéticos de estos pigmentos podría contribuir a reducir el resplandor y mejorar otros aspectos del rendimiento visual: colores más nítidos, mayor contraste, tiempo de recuperación más rápido, mayor velocidad de procesamiento visual e incluso la habilidad de ver más lejos.

Esto no significa que estos suplementos puedan reemplazar a los anteojos en todas las personas que tienen errores de refracción como la miopía. Sin embargo, ¿podrían mejorar nuestra visión?

Más de 600 carotenoides existen en la naturaleza y son lo que producen muchos de los colores que vemos en las frutas y vegetales. No los podemos crear nosotros mismos, así que los metabolizamos de nuestra dieta.

Desde hace tiempo los suplementos de carotenoides han sido usados exitosamente en el tratamiento de una forma de pérdida de visión conocida como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

La DMAE daña la región macular al fondo de la retina y es actualmente la principal causa de ceguera en el mundo desarrollado.

En los últimos años se han redoblado las investigaciones para determinar si estos suplementos pueden mejorar la visión de las personas que gozan de buena vista.

Un estudio de 2013 con 150 personas saludables mostró que los niveles más altos del pigmento macular en el ojo reducen los efectos del resplandor y propician un tiempo de recuperación más rápido, después de las exposición a la luz brillante.

Otro estudio con 120 conductores saludables mostró que los suplementos con carotenoides maculares mejoraron la sensibilidad al contraste y al resplandor.

También se encontró que suplementos de luteína, un tipo de carotenoide encontrado en el ojo, mejoraron la sensibilidad al contraste en personas saludables que pasan mucho tiempo frente a la computadora.

“Podemos mejorar entre 15-20% la función visual en el ojo saludable, que es algo realmente notable”, dice John Nolan, un profesor del Instituto de Tecnología de Waterford, Irlanda, responsable de un estudio que explora el uso de estos suplementos para mejorar la visión.

Nolan sostiene que se puede lograr una mejora de cerca del 30% en pacientes con degeneración macular, añadiendo que toma un tiempo de entre seis y 12 meses para que los suplementos surtan efecto completamente.

Nolan se refiere a estos carotenoides como “protectores solares para el ojo” porque forman un denso filtro amarillo en el centro de la retina que sirve justamente de escudo ante la luz azul.

“No es algo complicado”, afirma Nolan, quien ha publicado más de 60 documentos sobre carotenoides maculares.

“Tenemos un pigmento en el ojo. Es amarillo, lo obtenemos de nutrientes y puedes cambiarlo, puedes aumentarlo. Y sabemos que al aumentarlo, filtras más la luz azul y consigues un mejor rendimiento visual”.

Argumenta Nolan que los suplementos de carotenoides podrían servir de ayuda especialmente cuando nos podemos más viejos.

“Estamos viviendo más tiempo y ciertamente no consumimos lo suficiente de estos nutrientes particulares. Creo que todos andamos por ahí con un rendimiento visual por debajo de lo óptimo”.

Una de las opciones podría ser cambiar de dieta, ya que uno puede conseguir los carotenoides sin suplementos. Están en los vegetales, el maíz, las naranjas y los huevos.

Sin embargo, según los investigadores se necesitan cerca de 20 mg de carotenoides al día para lograr los beneficios visuales descritos anteriormente, una cantidad difícil de alcanzar incluso con una dieta saludable.

“En cuanto a la vista se refiere”, dice Billy Hammond de la Universidad de Georgia “de alguna manera todos estamos deficientes. Tenemos niveles muy bajos dentro de los ojos de estas cosas que alguna vez tuvimos en una alta proporción. Tener una dieta saludable es un desafío grande en estos días, así que probablemente haga falta incluir los suplementos”.

Otros investigadores han estado experimentando con huevos reforzados con carotenoides. El pigmento es más “biodisponible” para los humanos en esta forma. Es decir, más fácil de absorber y también más agradable para las consumidores que no quieren tomar más píldoras.

Hay también algunas evidencias que vinculan a los carotenoides con otros procesos en el cuerpo: capacidades motrices, respuestas inmunológicas y cognición.

Nolan publicó un documento en julio en el que se indicó que pacientes con Alzheimer tienen niveles muy bajos de pigmento macular, además de peor visión.

Y un estudio de 2013 por Hammond encontró que niveles más alto de pigmento macular van asociados con mayor velocidad de procesamiento y mejor equilibrio (medido por el tiempo que uno puede mantenerse parado en un solo pie con los ojos cerrados).

Aunque estas asociaciones no necesariamente significan que los suplementos pueden ayudar, algunos estudios sugirieron los posibles beneficios cognitivos de tomar el pigmento.

Un estudio publicado en septiembre, en el que Hammond fue coautor, encontró que los suplementos de carotenoides maculares inducían mejoras en la velocidad de procesamiento visual del cerebro en los jóvenes.

El pigmento macular “afecta la biología profundamente no solo en términos de prevenir la demencia y la degeneración macular, pero también en el funcionamiento general del cerebro”, afirma Hammond.

Hasta ahora la mayoría de los estudios solo han identificado correlaciones entre los pigmentos y la función cerebral sin que quede claro el mecanismo por el cual se conectan.

Pero si bien es demasiado temprano para decir que todos deberíamos adoptar los suplementos de carotenoides, el conjunto de investigaciones acumuladas sobre sus beneficios sugiere que nuestra dieta podría tener una mayor influencia de lo que se pensaba en el buen funcionamiento de los ojos y del cerebro.

Lea la historia original en inglés en BBC Future http://www.bbc.com/future/story/20141210-could-a-diet-change-boost-vision