Protégelos del frío

Los de la tercera edad tienden a enfermarse más durante la época de bajas temperaturas. Aprende cómo cuidarlos
Protégelos  del frío
Para evitar enfermarse durante el invierno, las personas de edad avanzada deben abrigarse bien al salir de casa.
Foto: Shutterstock

Nos encontramos en pleno invierno, la época más pesada para las personas mayores, ya que el frío suele ser poco amigable con ellos.

Generalmente son más vulnerables a contraer cuadros gripales, y poco salen de casa, lo que también genera que se sientan solos y deprimidos.

Sirelda Navar, geriatra, hace más esperanzador este dilema.

Comparte que una de las recomendaciones generales es no exponerse al aire libre cuando el ambiente es muy frío, pero el invierno es largo a veces y resulta triste estar encerrado.

“Pueden salir, pero deben cubrirse con un abrigo grueso; cuidar la respiración del viento, los cambios bruscos de temperatura, y organizar salidas a lugares cerrados, por ejemplo, comidas o cenas en casa de familiares o amigos”, mencionta.

“También realizar actividades en el hogar, porque aunque no seas adulto mayor, fácilmente dejas de hacer ejercicio en esta temporada. Se pueden activar al acomodar los cajones que en otros meses no tuvieron tiempo de hacer; organizar juegos de mesa, o salir al gimnasio si el día se torna más cálido”, dice.

Darle atención a su estado anímico contribuye para pasarla mejor, pero su salud también es primordial.

Por su edad, tienen un poco más bajas las defensas y pueden enfermar con mayor facilidad de cuadros gripales.

La primera recomendación es aplicarse la vacuna de la influenza.

Cada año mutan los virus, razón por la que se insiste en revacunarse cada año, y la vacuna contra el neumococo se recomienda cada cinco años, advierte la geriatra.

“Es muy importante aplicar la de la influenza porque protege alrededor de un 70% de la enfermedad y la hospitalización”, enfatiza.

Otra sugerencia preventiva es evitar los cambios bruscos de temperatura, salir del frío al calor o viceversa, ya que provoca la degranulación de mastocitos (una reacción inflamatoria que hace que bajen las defensas), y por eso el mayor riesgo de enfermarse.

Si presenta algún dato de gripa, como fiebre, dolor de cabeza o secreción nasal, se recomienda acudir al médico para valorar la necesidad de aplicación de medicamento antiviral; o en caso de secreción verde o amarillosa es importante valorar el inicio de antibiótico