‘El bullying puede matar’

Un suicidio en California, el último ejemplo

La mayor recomendación a los padres es que  nunca ignoren las quejas de sus hijos.
La mayor recomendación a los padres es que nunca ignoren las quejas de sus hijos.
Foto: Archivo

@AlvaradoIsa

El suicidio de un animador de 12 años en la ciudad de Folsom a principios de diciembre es el último ejemplo en California sobre lo peligroso que puede ser el acoso (bullying) en los centros escolares.

Ronin Shimizu, el único chico porrista del equipo Vista Junior Eagles, sufría de constantes comentarios homofóbicos que fueron reportados a funcionarios en dos planteles a los que asistió el adolescente.

Autoridades educativas y policiacas han intensificado las campañas contra el bullying para evitar que se repitan casos como el de Shimizu, cuyo cadáver fue encontrado en el interior de su casa.

Estamos unidos contra el acoso“, se lee en un tríptico que distribuye el Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD), el cual advierte que los agresores incluso pueden ser arrestados.

Estas iniciativas también van dirigidas a los padres. Uno de los consejos es no ignorar ninguna queja.

“Los padres tienen que involucrarse en la escuela. A veces los hijos les dicen ‘pasó esto’ y les responden ‘algo debiste haber hecho’. Tú mismo estás provocando que tu hijo no te diga nada”, comentó Terry Sánchez, madre de un estudiante de Fontana que por años fue víctima de bullying.

¿Qué es el ‘bullying’ (acoso) y qué pueden hacer los padres al respecto?

El acoso (bullying) es una forma de violencia. Puede ser física, verbal, psicológica o incluso sexual.

Algunos ejemplos:

Físico: golpear, patear, escupir, empujar

Verbal: amenazar, poner apodos, provocar.

Psicológicos: excluir socialmente, generar rumores sobre alguien, intimidar.

Sexual: tocar, asaltar, exhibicionismo.

El acoso también puede ocurrir en el Internet o cualquier otra forma de tecnología.

Lo que pueden hacer los padres

Hable con su hijo y no ignore sus quejas

Comuníquese con directivos de la escuela

Procure una solución pacífica

Dígale a su hijo que no ha sido su culpa

Contacte a la policía si el ataque es grave y escala

Sea persistente hasta solucionar el problema