Demócratas se rebelan contra Casa Blanca por detención de familias y comercio

Jeh Johnson visita hoy centro de detenciones para familias en Karnes City, Texas  
Demócratas se rebelan contra Casa Blanca por detención de familias y comercio
Presidente Obama.
Foto: Spencer Platt / Getty Images

Washington.- Desde que llegó al poder en 2009, el presidente Barack Obama ha afrontado ataques y bloqueo de la oposición a casi todos sus proyectos, pero ahora también tiene desencuentros con líderes demócratas que critican su detención de madres y niños y, en los últimos días, su apoyo a un controvertido acuerdo comercial.

Nadie sabe cómo terminará la lucha en el Congreso sobre la “vía rápida” para el acuerdo comercial que EEUU negocia con otros 11 países de la cuenca del Pacífico, ni si la Administración Obama cerrará los centros de detención de familias en Karnes y Dilley, en Texas, y en Berks (Pensilvania).

Pero lo cierto es que, en ambos frentes, la bancada demócrata de la Cámara de Representantes ha trazado un “hasta aquí” con la Casa Blanca, tomando en cuenta que su partido – cuya base incluye a sindicatos, buena parte de los latinos y de la clase trabajadora- tiene que defender escaños en los comicios generales de 2016.

Contra las detenciones de madres y niños

El mes pasado, 138 demócratas de la Cámara Baja, incluyendo a la líder de la minoría, Nancy Pelosi, enviaron una carta al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, en la que advirtieron de presuntos abusos en los centros de detención, y de los efectos nocivos que el encierro tiene para madres y niños que huyen de la violencia en Centroamérica.

Antes de eso, decenas de congresistas demócratas, entre éstos Lucille Roybal-Allard, Zoe Lofgren y Luis Gutiérrez, exigieron durante una concurrida rueda de prensa, tal como lo hicieron en la misiva, el cierre de esos centros.

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El DHS aumentó la detención de madres y niños en respuesta a la crisis humanitaria en la frontera sur en 2014 y ahora, en una especie de control de daños por las críticas, Johnson tiene previsto visitar hoy el centro de detenciones en Karnes.

La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) ha prometido mejorar las condiciones en los centros de detención, a la vez que insiste en que el bienestar de las familias es de “máxima importancia”; que los centros tienen salas de recreación, trabajadores sociales , servicios educativos y de cuidado médico, y que los detenidos tienen acceso a abogados.

Contra acuerdos que consideran nocivos

Buena parte de los demócratas aseguran que no apoyarán una “vía rápida” para completar y aprobar el Acuerdo para la Alianza Transpacífico (TPP, en inglés), porque prefieren acuerdos comerciales “equilibrados” que no causen pérdida de empleos ni bajas salariales en EEUU por culpa de la competencia en el exterior.

En los últimos meses, Obama ha invertido bastante capital político para promover el TPP, una pieza clave de su agenda para crear más empleos mediante un aumento en las exportaciones.

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El viernes pasado, Obama fue personalmente al Capitolio donde, a puerta cerrada, intentó persuadir a demócratas escépticos a que apoyaran la medida, pero no lo logró.

La Casa Blanca, que en esto tiene la rara alianza de republicanos, prevé continuar impulsando el asunto esta semana pero, de igual manera, los demócratas, y grupos como la federación sindical AFL-CIO, también prometen mantenerse en pie de guerra.

¿Desleales con Obama?

Si esta resistencia demócrata es señal de deslealtad con Obama, éste no está solo: los presidentes de EEUU suelen perder apoyo incluso entre su bancada al acercarse el fin de su mandato.

Le ocurrió incluso al popular Franklin D. Roosevelt en 1938, y a casi todos sus sucesores, como parte del llamado efecto “pato cojo”, cuando el presidente va perdiendo influencia en las postrimerías de su mandato.

“Los congresistas temen represalias cada vez menos y ya se preparan para el siguiente presidente. Esto no lo exonera por completo: Obama tiende a ser indiferente y distante, y no tiene relaciones cálidas con la mayoría de los demócratas en el Congreso y con casi ningún republicano”, dijo a este diario Larry Sabato. director del Centro para Políticas de la Universidad de Virginia.

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“Hablando en confianza, algunos demócratas le echan la culpa por las pérdidas masivas que han sufrido durante su mandato… además de que necesitarán dinero y apoyo de los sindicatos, que se oponen a este acuerdo. Así es que creo que algunos disfrutaron el votar en contra de la medida comercial”, observó.

Por su parte, la líder sindicalista Dolores Huerta cree que la tensión no es por las detenciones sino por el comercio.

“A todos nos preocupa la detención de madres y niños y esa práctica tiene que parar, pero confío en que esto se resolverá más temprano que tarde. La verdadera tensión es con el pacto comercial… acá está en juego el bienestar de los trabajadores”, dijo a este diario Huerta.