Obama: los republicanos quieren dar marcha atrás en inmigración

El Presidente criticó el discurso de algunos políticos que se empeñan en infundir el miedo en los indocumentados
Obama: los republicanos quieren dar marcha atrás en inmigración
El Presidente de Estados Unidos Barack Obama.
Foto: Olivier Douliery-Pool / Getty

WASHINGTON.- El presidente Barack Obama afirmó este jueves que los precandidatos republicanos quieren dar marcha atrás en el tema de inmigración, y también atacó sus esfuerzos por revertir los avances logrados por su gobierno.

Durante su sexta participación en la 38 gala anual del Instituto del Caucus Hispano (CHCI) desde 2008, Obama criticó los esfuerzos de sectores dentro del Partido Republicano por infundir el miedo en contra los inmigrantes.

“No hay un asunto en el que más quieran dar marcha atrás que en inmigración”, dijo Obama, durante uno de los encuentros más grandes del Mes de la Herencia Hispana.

Obama recordó que su antecesor, George W. Bush, apoyó una reforma migratoria y aconsejó no incitar al miedo contra los inmigrantes para sumar puntos políticos, pero el resto de su partido no captó el mensaje.

Sin citar nombres, criticó a republicanos que antes incluso patrocinaron la reforma y ahora atacan a los inmigrantes. El sentimiento antiimmigrante en la política no es nuevo, “pero es equivocado”, subrayó Obama, al afirmar que el país está mejor que hace siete años.

Desde Obama hasta la precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, y el chef español José Andrés, premiado por el CHCI, el hilo conductor de sus discursos fue, sin duda, un contraataque contra Trump, que no fue mencionado por nombre, pero sí repudiado por su retórica incendiaria contra los inmigrantes.

Por ello, Obama instó a los hispanos a luchar contra quienes “atizan las llamas de la intolerancia” y el odio.

Tareas inconclusas

Obama reiteró la lista de tareas pendientes para crear un futuro con buenos empleos, mejores oportunidades educativas, una reforma migratoria, y un fin a la violencia de las armas.

Obama, que ha sido fuertemente atacado por su récord de deportaciones, prometió que seguirá luchando por los alivios migratorios que están congelados en las cortes, “porque estamos en el lado correcto de la ley”.

El cambio no es fácil ni ocurre en un año pero “es inevitable”, dijo Obama al puntualizar su discurso con frases en español como “Sí se puede”, “juntos podemos”, y “que Dios los bendiga” .

En busca de un legado

Obama, que busca construir un legado como paladín de las clases media y trabajadora, destacó la puesta en marcha del programa de “acción diferida” (DACA) que ha dado cobijo a más de 680,000 “Dreamers” que ahora pueden vivir, estudiar y trabajar sin temor a la deportación.

También recordó que emprendió medidas económicas que rescataron del abismo al país, y una reforma de salud que amplió la cobertura médica a más de 17 millones de personas adicionales, incluyendo a cuatro millones de hispanos.

Gracias a su política económica, argumentó Obama, la tasa de desempleo nacional bajó de casi el 10% al 5,1%, y entre los hispanos bajó del 15% al 6,4%.

Si al inicio de su mandato la economía estaba perdiendo unos 800,000 empleos al mes, ahora los negocios han creado más de 13 millones de empleos durante 67 meses consecutivos, destacó.

En la arena internacional, señaló que su gobierno restableció las relaciones diplomáticas con Cuba, y ha fortalecido las relaciones con América Latina.

Anécdotas para marcar el progreso de EEUU

Obama comenzó su discurso con un relato de hace 75 años, cuando el entonces congresista mexicoamericano Ed Roybal le propuso matrimonio a “la mujer de sus sueños” en el barrio de Boyle Heights, en Los Angeles (California) y ambos fueron acosados por la policía por su origen étnico.

Ed Roybal, que unas décadas después representó esas calles angelinas en el Congreso y fundó el Caucus Hispano, “nunca perdió la fe en sí mismo ni en su país… dedicó su vida a la idea de que EEUU puede cambiar, que nuestra unión puede ser más perfecta”, dijo.

“Por esa misma razón me postulé hace ocho años, no por creer en lo que podía hacer, sino en lo que podíamos hacer juntos”, matizó Obama, interrumpido numerosas veces por aplausos.