Editorial: Cámaras para la Patrulla Fronteriza

Las cámaras de video en los uniformes protegen tanto al agente como al público
Editorial: Cámaras para la Patrulla Fronteriza
La última muerte de un indocumentado a manos de un agente del CPB se presentó esta semana
Foto: EFE

La cámara de video portada en los uniformes de los agentes del orden es un importante instrumento que ayuda a las investigaciones, acelera la pesquisa y reduce costos. Al mismo, su presencia reduce fricciones y aclara los hechos cuando un oficial se excede en el uso de fuerza y cuando un civil quiere culpar a un policía de hechos que nunca ocurrieron. Creemos que esta  sería una herramienta muy útil para la Patrulla Fronteriza.

El uso de la cámaras se está diseminando lentamente en algunos departamentos de policía a partir de numerosos incidentes que causaron una crisis de confianza sobre las  acciones  de los agentes. La Patrulla Fronteriza sin lugar a dudas tiene un historial como para tener que portar las cámaras.

Se estima que más de 2,000 casos de conducta inapropiada por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza fueron denunciadas en los pasados siete años. Una auditoría interna mostró que en 67 incidentes donde murieron 19 personas, los agentes fueron absueltos en 64 casos, quedando tres pendientes. El resultado es idéntico al del Police Research Forum que en un análisis, señaló que hay un patrón de conducta en donde los agentes disparan a matar y provocan reacciones de la gente, como bloquear con su cuerpo un auto, para justificar sus disparos.

La Patrulla está estudiando la posibilidad de tener las cámaras. Los reportes indican que los problemas van desde el alto costo al supuesto rechazo de su uso por los agentes que lo ven como una falta de confianza que les perjudica la moral,  y también temen que sus jefes usen los videos para perjudicar a los empleados. Todo esto es superable.

Lo más importante que haya una regulación que tome en cuenta la diversidad de funciones que cumplen los 60,000 empleados, que van desde recorrer la frontera a vigilar los puertos de entrada al país. La grabación de la interacción con el público protege a todos, pero requiere reglas claras y un entrenamiento adecuado.

La Patrulla Fronteriza es la fuerza policial más grande del país y la más controvertida por sus acciones. Las cámaras de video ayudan a resolver casos y resguardan tanto al agente como al público.