Compasión hacia los refugiados

Quienes se quejan de que el proceso de escrutinio, ignoran que Estados Unidos tiene uno de los sistemas más estrictos del mundo
Compasión hacia los refugiados
Foto: EFE

Los atentados perpetrados por extremistas musulmanes en París, Líbano y Mali han logrado con creces el propósito de esos grupos: sembrar el terror entre millones de civiles, endurecer el discurso antiinmigrante de ciertos políticos y obstaculizar la ya de por sí azarosa entrada a Europa y a Estados Unidos de los refugiados sirios.

Aquí, en la Unión Americana, particularmente entre el Partido Republicano, parece haber un competencia de quién de los candidatos a la nominación presidencial propone las ideas más drásticas e inhumanas para impedir que los 10 mil sirios a quienes el presidente Obama ofreció asilo lleguen a territorio estadounidense.

Mientras a través de la televisión y de las redes sociales vemos cómo miles de sirios huyen con sus pequeños hijos por mar y tierra del terrorismo de ISIS, Donald Trump, Ben Carson y Marco Rubio declaran sin sensibilidad alguna que Obama debe dar marcha atrás a su ofrecimiento de recibirlos, bajo el argumento de que representan una grave amenaza para la seguridad pública.

Otros, como Ted Cruz, Mike Huckabee y Jeb Bush han sugerido que se deje entrar solamente a quienes se declaren cristianos.

Y otros, como el gobernador de New Jersey, Chris Christie, afirman que simplemente no confían en el proceso de verificación de antecedentes de las autoridades federales.

Más de 30 gobernadores han manifestado también que no aceptarán a los refugiados.

Pero, como bien ha señalado Obama, en su mayoría quienes se oponen a la política de aceptar a los sirios son los mismos que se muestran partidarios de endurecer el discurso contra Putin y la guerra contra ISIS. Es ridículo, por tanto, que teman la llegada de viudas y pequeños huérfanos que son las principales víctimas de los extremistas musulmanes.

Por otro lado, quienes se quejan de que el proceso de escrutinio para refugiados no es confiable, ignoran que Estados Unidos tiene uno de los sistemas más estrictos del mundo. El trámite dura de 18 meses a tres años y en él participan múltiples agencias del orden, la inteligencia y la seguridad. Esta es una de las razones por las que mientras Europa ha abierto sus puertas a millones de sirios que escapan de la guerra, Estados Unidos sólo ha admitido a poco más de 1,800 en el último año.

El negarles la entrada a los 10 mil refugiados sirios no sólo iría contra la tradición de compasión de Estados Unidos hacia los más necesitados sino que enviaría un mensaje inequívoco de irresponsabilidad y falta de ética de este gobierno. No hay que olvidar que en gran medida el origen de esta tragedia se debe a la injustificada invasión a Irak por parte de Estados Unidos.