Madre denuncia acciones policiales tras muerte de hijo

Rubén José Herrera falleció luego de un enfrentamiento con las autoridades en el Centro Médico Harbor-UCLA
Madre denuncia acciones policiales tras muerte de hijo
Imágenes captadas por testigos muestran el momento del arresto.
Foto: Captura / NBC4

La madre de un hombre que fue acribillado a muerte por un agente angelino aseguró la acción fue una exageración que condujo a la muerte de su hijo el sábado dentro del Centro Médico Harbor-UCLA.

“Lo estaban electrocutando [con un taser], y esa cosa duele, y él estaba gritando para que lo dejaran de molestar”, dijo Graciela Herrera, madre del fallecido Rubén José Herrera, de 26 años. “Exageraron”, aseguró la madre a NBC Los Angeles.

Video proporcionado por un testigo muestra el incidente frente al complejo de apartamentos:

http://www.nbclosangeles.com/portableplayer/?cmsID=363105601&videoID=4tP_Gd5bnqEa&origin=nbclosangeles.com&sec=news&subsec=local&width=600&height=360Según el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), sus agentes primero entraron en contacto con Rubén José cuando éste supuestamente lanzó un par de botellas de cerveza contra un edificio de apartamentos en la cuadra 1600 de la calle West 207th.

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Cuando los agentes se acercaron al hombre, éste los atacó, informó la Policía. Al menos dos policías tuvieron que ir al hospital para tratar sus heridas.

Graciela fue testigo del intercambio y dijo a NBC Los Angeles que la versión del LAPD es incorrecta.

Según la madre, uno de los agentes intentó saltar la cerca, cayó y golpeó a su hijo, mientras que el otro uniformado roció spray de pimienta en el rostró de Rubén José. Después éste mismo tomó al fallecido y lo lanzó hacia el suelo.

Luego de someterlo, otro grupo de agentes se encargaron de llevarlo al Centro Médico Harbor-UCLA.

El LAPD luego informó que ya dentro del centro, el hombre se lanzó contra los agentes y, según testigos, éste comenzó a atacarlos con una silla de metal. Durante el altercado, éste quiso tomar la pistola de uno de los policías pero se detuvo cuando un agente le disparó, según la Policía.

Personal del hospital intentó revivirlo, pero sin éxito.

Graciela asegura que su hijo sufría de bipolaridad desde hace cuatro años, pero que no necesitaba tomar medicamento.