Editorial: El ahorro del agua fue la prioridad en California

Los californianos cumplieron, pero falta el acuerdo para acciones largo plazo

La sequía golpeó duramente a California en 2015, como puede verse en el nivel del agua del lago Hensley.
La sequía golpeó duramente a California en 2015, como puede verse en el nivel del agua del lago Hensley.
Foto: Getty Images

El  cuarto año consecutivo de sequía en California obligó a todos a tomar medidas extraordinarias para ahorrar agua. Los californianos estuvieron en 2015 a la altura, reduciendo drásticamente su consumo y estudiando las alternativas a largo plazo para enfrentar la falta de líquido, desde los campos agrícolas a los centros urbanos.

En este año, para colmo de males, se registró la temperatura más elevada en nuestro estado desde hace 120 años, cuando se comenzó a registrar. El que esta sequía sea mucho más calurosa que las del siglo 20 obligó a una mayor demanda de agua. La falta de humedad también llevó a que se registraran dos de los incendios más destructivos de la historia de California.

Por eso, por primera vez en la historia de nuestro Estado el gobernador Brown emitió una orden ejecutiva para bajar el consumo de agua en las ciudades. En la primavera se establecieron metas de ahorro para las metrópolis que iban desde el 4% al 36%.

La reacción fue positiva. Las autoridades promovieron con éxito el reemplazo del cesped por otro tipo de cobertura en los jardines gracias a millones de dólares en programas de reembolso. Los derrochones que no colaboraron fueron multados. No obstante, fueron menos los que hicieron cambios en sus baños, el cual es considerada la manera más eficiente de ahorrar agua.

Los californianos respondieron a la urgencia, pero la sequía sigue siendo una realidad de California. Hubo mucha conversación pero poco acuerdo de como preparar el futuro. Para los agricultores el ahorro de agua significa la construcción de diques que está paralizada por décadas; para Brown lo importante es mover agua al sur del Estado mediante un ambicioso plan de túneles, para otros es la creación de plantas para desalinizar el agua de mar como la recién inaugurada en Carlsbad. Mientras que para los ecologistas el ahorro es el único camino para no dañar los ecosistemas con los otros métodos. 

La llegada de El Niño traerá lluvias este invierno. Las reservas de nieve ya están en aumento y se está considerando aliviar algunas metas establecidas para las ciudades. Esto no quiere decir que el ahorro a nivel individual no deba seguir. Con las condiciones naturales semidesérticas del Sur de California y el cambio de clima es muy probable que el 2015 sea más la norma que la excepción en el futuro.