Si yo fuera elector del Salón de la Fama mi voto sería por…

¿Griffey Jr., Hoffman o Piazza? ¿Qué tal Schilling o Wagner? ¿Merecen Bonds y Clemens el llamado a Cooperstown? La discusión puede ser compleja
Si yo fuera elector del Salón de la Fama mi voto sería por…
Roger Clemens, Trevor Hoffman y Curt Schilling. Tres picthers de leyenda.
Foto: Especial / Getty Images

No hay mayor honor en las Grandes Ligas que recibir el boleto a Cooperstown. El Salón de la Fama espera nuevos integrantes, que en todo caso serán dados a conocer hoy. Es posible que sean varios, como el año anterior cuando Pedro Martínez, Randy Johnson, John Smoltz y Craig Biggio resultaron electos.

Pero la votación para la inmortalidad beisbolera siempre es polémica. Algunos electores ponen muy alta “la vara” para otorgar su sufragio. Otros se dejan llevar por el impacto mediático reciente. Cada pelotero necesita ser incluido en el voto del 75% de los electores.

Discutimos quién o quiénes merecen la elección de este año a Cooperstown.

Nube Urgilés

Griffey Jr., Hoffman y Piazza lo merecen

Tres peloteros deberían ser entronizados en el Salón de la Fama el próximo verano: Ken Griffey Jr., Trevor Hoffman y Mike Piazza. El “Kid” destacó en Seattle, especialmente a finales de la década de 1990, sobresaliendo el “MVP” de la Liga Americana que ganó en 1997. Hoffman porque es el segundo cerrador de mayor éxito en las Mayores: 601 salvamentos, detrás sólo de Mariano Rivera (652), aunque el relevista de los Padres de San Diego fue el primero en lograr 500 y 600 rescates. Y Piazza porque es el receptor más productivo con el bate, aunque se ha especulado que habría estado vinculado al uso de esteroides.

Un grande olvidado: Luis Tiant

El abridor cubano, una leyenda de los Medias Rojas, ha sido dejado fuera del Salón de los inmortales injustamente, a pesar de tener estadísticas similares a Jim Bunning (Phillies) y Catfish Hunter (Yankees). Bunning: 224 triunfos, 3.27 ERA, 2,855 ponches, 151 juegos completos; Hunter: 224 triunfos, 3.26 ERA, 2,012 Ks, 171 JC; Tiant: 229, 3.30 ERA, 2,416 Ks, 187 JC.

Abraham Nudelstejer

Boleto directo para Ken Griffey Jr.

Porque simple y sencillamente ha sido el jugador de nuestra época con los mejores atributos naturales para jugar al béisbol, Ken Griffey  Jr. tiene mi voto para entrar al Salón de la Fama en su primera oportunidad. Sus 630 cuadrangulares deben ser su pasaporte directo a la inmortalidad. De haber jugado con un equipo de más alto perfil, por ejemplo los Yankees, Griffey Jr. sería considerado una leyenda de las Grandes Ligas y no solamente un gran pelotero. Mis otros votos serían a favor de dos monstruos cuyas actuaciones en el terreno de juego les merece la entrada al recinto de Cooperstown: Barry Bonds y Roger Clemens.

Un grande olvidado: Barry Bonds

Tarde o temprano, Barry Bonds debe de estar en el santuario que preserva la memoria de los mejores peloteros que jamás hayan pisado un terreno de juego. Bonds fue una figura inmensa que con su increíble habilidad cambió por completo la dimensión del béisbol actual. Sin Bonds, el Salón de la Fama nunca estará completo.

Jairo Giraldo

Griffey Jr. a la cabeza, aunque no unánime

Creo que este año deben ingresar Ken Griffey Jr., Trevor Hoffman y Mike Piazza. Debo agregar que consideré siempre a Griffey un pelotero fantástico y dueño del swing más bonito de todo el béisbol, pero no creo que vaya a ir a Cooperstown con votación unánime como afirman algunos expertos, básicamente porque la segunda parte de su carrera en Cincinnati estuvo plagada de lesiones y él pareció conforme con lo que le pasaba y se resignó sin luchar por un mejor lugar en la historia. Los casos de Hoffman y Piazza deben ser (más que premio a la excelencia) la respuesta a la consistencia y la perseverancia de tantos años.

Un grande olvidado: Valenzuela

Si el santuario de Cooperstown es el Salón de la Fama, entonces allí falta Fernando Valenzuela, que claramente no tiene números de excelencia, pero que ha sido popular, más que muchos. El “Toro” de Sonora volteó patas arriba el béisbol en los 80’s y marcó una época. Si es Salón de la Fama debería estar Valenzuela, que ya no puede ser elegible por votación.

Ricardo López Juárez

Mucha falta de respeto a Bonds y Clemens

Griffey Jr. merece ser electo. Tal vez el pelotero más completo del béisbol moderno, con 630 jonrones, 10 Guantes de Oro y un brillo que siempre atrajo a los fans al parque. Hoffman, con sus 601 juegos salvados, es una elección segura. De los que ya han estado antes en la lista de candidatos, yo soy de los que cree que Barry Bonds y Roger Clemens merecen un poco de respeto a pesar de la sombra de los esteroides, sobre la cual, creo, tienen casos para matizar. Ambos ya eran los mejores antes de verse involucrados; digo, ¿cómo pueden no estar quien ganó siete premios de “MVP” y quien obtuvo siete Cy Youngs? ¡Siete!

Un grande olvidado: Lee Smith

Me cuesta trabajo creer que Smith, el intimidante cerrador de los Cachorros en los 80’s no haya sido electo tras 13 intentos. Salvó 478 juegos en tiempos en los que los bullpens no eran tan estructurados, en un club mediocre, siendo el No. 1 de MLB al momento de retirarse. Es una pena que las estadísticas del pasado no sepan ser interpretadas por muchos electores.