La batalla de 7,600 pacientes de VIH contra la corrupción en México

Pacientes de VIH en México denuncian en una manifestación que no reciben las medicinas requeridas porque en la red de distribución son desviadas al mercado negro
La batalla de 7,600 pacientes de VIH contra la corrupción en México
Pacientes de VIH protestan en México por el desabastecimento de las medicinas.
Foto: Cortesía / Movimiento Mexicano de Ciudadanía Positiva

MÉXICO.- Por las mañanas, al medio día en la noche, Flor Najera, diagnosticada con VIH-Sida, buena ciudadana y derechohabiente del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en el Distrito Federal, se deprime.

No sólo porque no le dan el medicamento contra la enfermedad y la falta le provoca ansiedad, defensas bajas y la certeza de que en cualquier momento puede morir como al menos 20 de sus compañeros enfermos que desde 2011 empezaron a tener problemas de abasto del medicamento en clínicas y hospitales del gobierno.

“Cuando no nos los dan entre los amigos enfermos nos prestamos unos a otros, pero a veces no basta, no se los podemos reponer, algunos mueren por las complicaciones de la enfermedad: de neumonía, que es lo más común, tumores, hepatitis… todas las desgracias del VIH”, cuenta a este diario poco después de asistir a una manifestación.

El Movimiento Mexicano de Ciudadanía Positiva explotó con cientos de integrantes en las calles del Distrito Federal para dar a conocer sus historias que penden entre la vida y la muerte de que los retrovirales contra el VIH-Sida no sean robados de las clínicas y hospitales, por los farmacéuticos, las enfermeras, los médicos, directores o coordinadores.

“Por ahora tenemos documentado desabasto en dos de las más grandes clínicas del ISSSTE y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el Hospital Regional Adolfo López Mateos y el Gabriel Mancera, pero esperamos que después de nuestras movilizaciones nos llamen de todo el país”, comenta Georgina Gutiérrez, directora de Ciudadanía Positiva.

De ambas clínicas los afectados suman 7,600. Pero el IMSS y el ISSSTE tienen miles de clínicas en el país.

En las movilizaciones contra el desabasto no se andan con tiento: van vestidos con trajes de muerto, dicen, porque así es como se sienten, muertos en vida. “Si se interrumpe por un día al mes el tratamiento tiene una falla terapéutica del 10% y a nosotros desde hace cinco años un mes no los dan y otro tampoco y a veces sí”, comenta Georgina Gutiérrez, directora de Ciudadanía Positiva.

Una de las recetas de medicamentos de VIH marcadas como entregadas, sin entregarla al paciente.
Una de las recetas de medicamentos de VIH marcadas como entregadas, sin entregarla al paciente. Cortesía Movimiento Mexicano de Ciudadanía Positiva

La causa del desabasto se explica de una manera muy sencilla: el mercado negro. Una caja de los diversos medicamentos contra el VIH fuera del Seguro Social, en las farmacias particulares, cuesta alrededor de 200 dólares; en el mercado negro 35.

Los afectados no tienen certeza de quién lo roba, pero de que hay corrupción, la hay. “Nos reciben la receta, y nos regresan una copia con un minisello que dice ‘faltante’, pero en la original, que es la que se quedan ellos, no ponen nada, y eso quiere decir oficialmente que la entregaron cuando en realidad no lo hicieron, dice Gutiérrez.

Las versión de las instituciones ante la prensa es que “que todo el medicamento solicitado ha sido abastecido”, pero ¿dónde está?