El poder de los ‘millennials’ latinos

Estamos en la obligación de influenciar a nuestros Millennials para que ejerzan el derecho del voto
El poder de los ‘millennials’ latinos
Foto: Gerardo Romo / El Diario

Cuando se calientan las discusiones sobre temas migratorios, los que estamos del lado de la reforma integral solemos dispararnos con algunas frases cliché como la siguiente:

“Acuérdense que 66 mil niños hispano-estadounidenses alcanzan su mayoría de edad cada mes.

Con esto pretendemos vanagloriarnos del creciente poder político que supuestamente hemos adquirido.

Y a esos 800,000 jóvenes que llegan a los 18 años cada año, se suman algunos millones más que fueron llegando a su mayoría de edad desde 1980.

Los jóvenes nacidos entre 1980 y el año 2000, de manera general son conocidos como “Millennials”, y de acuerdo a un reciente estudio de la organización Pew Research Center, en el caso de la comunidad hispana, los “Millennials” van a constituir el 44% de los hispanos elegibles para votar en las elecciones presidenciales de 2016. Podemos decir entonces literalmente que uno de cada dos de los hispanos-estadounidenses elegibles para votar en las elecciones presidenciales de 2016, estará entre las edades de 18 y 35 años.

Sin embargo, la historia reciente no es muy alentadora. Para citar un ejemplo reciente, en las elecciones presidenciales de 2012, los hispanos-estadounidenses nacidos a partir de 1980 fueron el 43% del total del electorado hispano. Desafortunadamente sólo el 37.8% de ese universo del 43% se presentaron a las urnas a depositar su voto ese año.

Si la participación de nuestros jóvenes es tan baja, ¿de qué sirve entonces que nuestro electorado se incremente en 66 mil nuevos posibles votantes cada mes?

Pues de muy poco.

¿Cuáles son los motivos para que los Millennials de origen hispano no ejerzan plenamente sus derechos políticos?

Las teorías son múltiples, lo único cierto, es que como comunidad tenemos que encontrar una fórmula para que no sólo los Millennials, sino todos los hispanos-estadounidenses en edad de sufragar, se involucren en el proceso electoral. De otra manera, nuestro supuesto creciente poder político se vuelve simplemente irrelevante.

Los padres principalmente, los líderes comunitarios, los medios de comunicación, estamos en la obligación de influenciar a nuestro Millennials, a estos jóvenes nacidos a partir de 1980, para que ejerzan el derecho del voto, para que se registren y, llegado el momento, depositen su sufragio de manera patriótica y responsable. Por quien voten es lo de menos, lo importante es que lo hagan.

Esa cultura hispana de que-me-importismo en matería política debe acabarse y debe acabarse ya. Y ese cambio debe comenzar con nuestros Millennials.

Estas elecciones de 2016 deberían ser particularmente importante para mostrarle a los políticos de ambos partidos que no pueden ignorar nuestras expectativas y necesidades.

El futuro está en nuestras manos, no desaprovechemos el poder que poseemos.