Una calamidad: Real Madrid ve escapar al Barcelona

Zidane ha sido incapaz de mantener distancia con los 'culés', quienes prácticamente sentenciaron La Liga
Una calamidad: Real Madrid ve escapar al Barcelona
Cristiano Ronaldo, la viva cara de la frustración en el Real Madrid.
Foto: EFE

Zinedine Zidane sofocó las llamas que consumían al vestuario del Real Madrid, pero no evitó que los daños del otrora poderoso cuadro merengue colapsaran la imagen del club esta campaña ante el incontestable ritmo que el FC Barcelona impuso en la liga de España, que de manera por demás prematura se ha inclinado del lado blaugrana.

Hasta antes del Derbi de ayer ante el Atlético de Madrid, en la era de Zidane como entrenador del conjunto blanco la derrota aún no tocaba a su puerta después de ocho duelos dirigidos (siete de liga y uno de Champions) tras el cese de Rafael Benítez, pero si bien el estilo es diferente la ruta a la calamidad es la misma en la competencia local.

Al glamuroso Madrid ya se le había escapado en un suspiro la posibilidad de pelear por el título de la Copa del Rey a causa de una alineación indebida, a finales de 2015, y hoy, con febrero a punto de expirar, la liga también está muy lejos de sus objetivos.

Zidane dio el brinco al ardiente banquillo merengue (por el cual han desfilado 10 entrenadores con Florentino Pérez como presidente del club en los 15 años al frente de la entidad en sus dos periodos) dejando la dirección del Real Madrid Castilla (filial de la Segunda División).

El movimiento parece dejar al descubierto las capacidades del francés, quien tenía sin triunfos al Castilla, que sin él suma seis triunfos al hilo, y en cambio ha sido incapaz de evitar que el Barcelona abra brecha: cuando Benítez fue despedido del Madrid la diferencia era de cuatro unidades y ahora, sin contabilizar los resultados de este fin de semana, es de nueve.

Así las cosas, a pesar de las buenas sensaciones en el equipo tras su llegada (la plantilla entrena con más gusto, el ambiente es menos rígido y en la cancha se busca más posesión de balón que de espacios) la capacidad como técnico del glorioso galo, icono del Madrid, se sumerge en las tinieblas cuando a 12 fechas para que culmine el calendario se han tirado los remos y el equipo está a la deriva mientras el FC Barcelona marcha con paso firme entre ritmos imperiales para alzar su vigésimocuarto cetro de liga y segundo en fila.

El maltrecho corazón madridista sufrió una nueva decepción en el duelo de la fecha 25 ante el Málaga, que celebró ante sus aficionados una igualada 1-1 ante los merengues, que ahogaron el grito de gol cuando el portugués Cristiano Ronaldo erró un tiro penal que bien pudo ser el derrotero de otra historia.

Con ese traspié se abrió más la zanja que los blaugrana han hecho desde la jornada 11, en la que se apoderaron de la cima de la clasificación y lejos de que el Real y el Atlético se le puedan acercar se han ido perdiendo del espejo retrovisor.

Barcelona, su gran prueba

La magia que Zidane derrochó en los campos como jugador de la Juventus, el Real Madrid y la selección francesa es un recuerdo al que la afición apela para desear que acabe pronto la oscura y fría noche que cayó sobre la Ciudad Deportiva de Valdebebas y el club con la plantilla más cara del mundo, cotizada en 778.7 millones de dólares (707 millones de euros), estimada 15.4 millones de dólares más cara que el FC Barcelona.

Con el “Mago” en el banquillo el rendimiento en liga es aceptable al arrojar una cuota de 23 goles a favor y siete en contra, mientras que Cristiano Ronaldo luce en mejor forma que la que tuvo con Benítez y lleva ocho tantos en los más recientes seis encuentros.

Las molestias de los jugadores, una constante con el anterior estratega, han ido desapareciendo de los espacios de prensa al estar bajo el mando de alguien a quien poco se le puede reclamar como jugador -a Benítez le cuestionaron sus esquemas luego de que como futbolista su carrera terminó por una lesión a los 19 años, cuando militaba en la Tercera División– y que fue un ídolo de la institución merengue.

Pero el periodo de gracia que acompaña al debutante técnico merengue se aproxima a un desafío luego de que la Copa del Rey ya no es más un anhelo y la liga se le escapa.

Los aficionados han arropado al galo después del desastre de Benítez, pero a inicios de abril visitarán al Barcelona en la segunda vuelta, y en la Champions League, de finiquitar su obra y eliminar a la AS Roma y solventar los cuartos de final, podría darse un nuevo enfrentamiento ante los culés en las semifinales.

La competencia de Zidane será puesta a prueba por el mejor equipo del mundo, que hasta antes de su enfrentamiento de la jornada 26 ante el Sevilla llevaba un paso impresionante de 33 encuentros oficiales sin probar el amargo sabor de la derrota, dejando en el olvido la marca que el propio Barça estableció en 2010-2011 bajo el mando de Joseph Guardiola.

El poderío del FC Barcelona ha desnudado a sus rivales esta campaña, y después de su victoria (2-0) en su visita al Arsenal, en el duelo de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa, sus bonos para repetir como monarca de clubes del Viejo Continente se elevan al cielo.

En ese trayecto Zidane y el Madrid tendrán la oportunidad de convertirse en los verdugos de los blaugrana o ser un escalón más si se enfrentan en las semifinales. Después de ese resultado, el entrenador galo podrá estar tranquilo o tal vez en camino a ser el decimoprimer estratega despedido en la larga lista de técnicos que Pérez ha probado durante sus mandatos.

Grandeza cuestionada

7 juegos de liga ha dirigido Zidane con marca de cinco triunfos y dos empates; la filial del Real Madrid, que dirigió antes de su promoción, lleva siete triunfos desde que partió.

778.7 millones de dólares es el costo de la plantilla del Madrid esta campaña, la más cara del mundo.

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