Debate republicano abunda en ataques… y referencias a atributos personales

Los precandidatos republicanos participan en debate por primera vez desde el supermartes y los ataques personales caldearon la discusión
Debate republicano abunda en ataques… y referencias a atributos personales
Marco Rubio, Donald Trump, el senador Ted Cruz y el gobernador de Ohio John Kasich participan en un debate patrocinado por Fox News el 3 de marzo de 2016 en Detroit.
Foto: Scott Olson / Getty Images

El tono del debate 11 entre los precandidatos presidenciales republicanos se estableció temprano cuando Trump aseguró que su miembro era de tamaño adecuado. En serio, esto sucedió:

Más tarde, Rubio y Cruz hicieron preguntas sobre el historial de negocios de Trump: sobre la contratación de trabajadores indocumentados, su empresa de fabricación en el extranjero y la demanda contra la Universidad Trump.

Aunque un peldaño por debajo en intensidad respecto al anterior encuentro de la semana pasada (en el que se generó un ambiente incluso violento), Cruz y Rubio volvieron a mostrarse de lo más beligerantes contra Trump, mencionándole también cuando se les preguntaba por otras cuestiones.

Como es habitual en él, Trump respondió con dureza a los ataques de los dos senadores, lo que produjo momentos de auténtica agresividad, sólo mitigados por las intervenciones del cuarto candidato en liza, el gobernador de Ohio, John Kasich, quien en todo momento evitó reproches personales al resto de aspirantes.

“Dos tercios de los votantes han dicho que no te quieren”, espetó el senador por Florida Marco Rubio a Trump al poco de empezar el debate, para a continuación acusarle de no tener valores suficientemente conservadores.

A él se le unió el senador por Texas Ted Cruz, quien aseguró que, durante cuarenta años, “Trump ha sido parte de la corrupción de Washington con la que (sus votantes) están furiosos, es alguien que ha usado el poder del Gobierno para beneficios privados”.

Como ya había hecho en otras ocasiones, Cruz afeó a Trump sus apoyos anteriores a políticos demócratas y a algunos republicanos que redactaron la propuesta de reforma migratoria en 2013.

“En 2008, Trump le dio cuatro cheques a Hillary Clinton para que fuese presidenta”, remachó el político conservador.

Un poco de yoga en el debate

Cruz dijo que Trump tiene una “relación tenue con la verdad”, y Trump trató de interrumpirlo.

“Donald, por favor, sé que es difícil no interrumpir. Trata “, dijo Cruz.

Trump seguía interrumpiendo y Cruz optó por una táctica diferente: “Respira, respira, respira.” “Estoy, Ted,” respondió Trump. “Usted puede hacerlo,” Cruz espetó. “Usted puede respirar. Sé que es duro. Sé que es duro.”

Rubio los interrumpió: “Cuando hayan terminado con el yoga, puedo responder a una pregunta?”

Trump se defendió de las acusaciones recordando que “hasta hace poco” él no era un político, sino un hombre de negocios y que, como tal, buscaba “lo mejor” para su empresa, para sus empleados y para su familia, lo que conllevaba apoyar a políticos de uno y otro bando.

“En 2008 apoyé a Hillary Clinton porque estaba haciendo negocios. También he apoyado a Ronald Reagan y a George Bush. La última persona a quien Clinton se quiere enfrentar soy yo”, aseguró el magnate, quien puso sobre la mesa que él ha ganado ya las primarias en 10 estados y Cruz “sólo en 4” y llamó en varias ocasiones a Rubio “pequeño Marco”.

“Has expresado admiración por Vladimir Putin. Todavía tienes que responder a una sola pregunta sobre política exterior”, le espetó Rubio.

Por su parte, Cruz valoró que “es fácil decir ‘hagamos las cosas grandes otra vez’ (en referencia al lema de campaña de Trump), es fácil incluso imprimirlo en una gorra, pero eso no va a solucionar nada”, y recriminó al magnate que “el pueblo estadounidense sabe que gritar no te hace un tipo duro”.

La jornada de hoy había empezado ya de buena mañana con un duro ataque del excandidato Romney a Trump, a quien definió como un “farsante” que llevaría a EEUU al “abismo”, aseguró que “carece del temperamento” para ocupar la Casa Blanca y condenó algunas de sus “cualidades personales”, como su “codicia” y “misoginia”.

Trump, que ya le había respondido desde las redes sociales y en un mitin en Maine, volvió a referirse a Romney en el debate, y dijo que fue “un candidato perdedor que debería haber vencido a Obama fácilmente (en las elecciones presidenciales de 2012) y fracasó. Fue una vergüenza para todos, también para el Partido Republicano”.

Esta noche, cuando les preguntaron si apoyarían Trump como el candidato, Rubio, Cruz y Kasich dijeron que sí:

“Voy a apoyar el candidato republicano”, dijo Rubio.

“Sí, por cuanto di mi palabra de que lo haría”, dijo Cruz.

Kasich, también, dijo que lo apoyaría – aunque “a veces se hace un poco difícil”, agregó.

Con información de EFE

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