Hechos vergonzosos en nuestros países

Donald Trump nos da pena cuando muestra ignorancia y posturas por demás absurdas, siendo pre candidato a Presidente de este país que es el más poderoso del mundo, pero en otros países ocurren cosas más vergonzosas
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Hechos vergonzosos en nuestros países
El gobierno de Maduro arrecia la represión contra los opositores.
Foto: Getty Images

Quien piense que los que escribimos y comentamos sobre hechos importantes no nos vemos afectados por ellos, están equivocados. Sentimos lo que escribimos.

A veces las noticias nos dan gusto, otras tristeza, como en el caso de los sirios que huyendo de la violencia atiborran lanchas que se están hundiendo en el mediterráneo, y en otras ocasiones, nos da una profunda vergüenza.

Donald Trump nos da pena cuando muestra ignorancia y posturas por demás absurdas, siendo pre candidato a Presidente de este país que es el más poderoso del mundo, pero hoy quiero comentar dos hechos vergonzosos, sucedidos uno en México, y otro en Venezuela.

Lo que pasó en Comitán, Chiapas, al sur de México, es inaceptable y triste. Resulta que en el conflicto magisterial que continúa en ese país, hay maestros que siguen protestando sin dar clases, mientras otros acataron la reforma de ley y están cumpliendo con sus labores. Un grupo de los disidentes detuvo en esa población a 5 directoras de escuela, todas ellas de edad avanzada, en cuyos planteles se seguían dando las clases pese a la presión de “la coordinadora” de suspenderlas. Esas maestras fueron obligadas a caminar descalzas por las calles principales de la población, portando letreros que decían, “TRAIDORES A LA PATRIA”. Después de esa marcha, las sentaron en el piso en el zócalo y ante las cámaras de televisión las raparon, cortándoles el pelo con grandes tijeras, sin que nadie de los que lo estaban presenciando protestara. Es verdaderamente vergonzoso el acto, pero también la no intervención de alguien, incluyendo las autoridades.

A Venezuela me ligan lazos personales de cariño porque estuve 5 años abriendo y operando hoteles en ese país, cuando era una nación próspera, rica y alegre. Lo hecho esta semana por el presidente Nicolás Maduro me da mucha pena y debería avergonzar a cada uno de los venezolanos que representa.

La Organización de Estados Americanos (OEA) envió un comunicado a Venezuela advirtiendo que el país estaba en riesgo de ser suspendido como miembro de la organización si no hacia unos cambios en su política interna. Sin entrar a discutir la razonabilidad de la postura de la OEA, opino que la respuesta del presidente fue vergonzosa y además insultante.

Se presentó en televisión vestido de campirano con el comunicado en la mano y enrollándolo ante todos, expresó: le voy a enseñar a la OEA lo que pueden hacer con su documento; y con palabras que no quiero reproducir, dijo en forma altanera y agresiva: “ya saben por donde se pueden meter su comunicado”.

Un presidente de un país no debe nunca usar ese lenguaje.

Que vergüenza.