Editorial: Congreso debe actuar sobre las armas

Los legisladores republicanos no puede seguir en negación. Urge bloquear el acceso a las armas de asalto
Editorial: Congreso debe actuar sobre las armas
Urge que se regulen y controlen las ventas de armas, especialmente de armas militares.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Cada vez que hay una masacre cometida con armas de fuego, la Cámara Baja hace un solemne minuto de silencio en honor a las víctimas. Luego pasa inmediatamente a otro tema hasta que el ciclo se repite. Es posible que la mayoría republicana se refiera a la salud mental del agresor o a la amenaza del extremismo islámico, pero no hay mención del punto en común de esta tragedias: el fusil de asalto AR-15.

Esta es un arma creada para la guerra, para matar gente de una manera rápida y eficiente. Fue utilizada en una escuela primaria de Newton, Connecticut, en un cine de Aurora en Colorado, en una reunión de empleados condales en San Bernardino, California, en un colegio comunitario en Umpqua, Oregon y en el club nocturno de Orlando Florida.

La respuesta de los críticos a cualquier control de armas es siempre la misma. Ellos dicen que las personas son las responsables y no las armas, un argumento que permitiría tener un tanque de guerra y misiles, de acuerdo al individuo.

Eso de que la persona honesta puede llevar armas para combatir a los delincuentes, es una falacia. Las estadísticas indican que el mayor uso de armas se hace contra una persona conocida; una frustración amorosa, un despido u otra crisis personal convierten al honesto en un asesino porque tuvo un arma de fuego a su alcance.

El fusil AR-15 estuvo prohibido entre 1994 y 2004, después de una masacre ocurrida en California. El Congreso de mayoría republicana se negó a renovar la prohibición bajo el auspicio y las intimidaciones de la Asociación Nacional del Rifle, que ha calificado al AR-15 como “America’s rifle”.

En estos últimos años, la influencia del NRA creció gracias a la falsa alarma permanente de que el gobierno de Obama va a confiscar las armas de fuego. Una estrategia que replica el virtual candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, cuando miente, asegurando que su próxima rival Hillary Clinton, quiere eliminar la Segunda Enmienda a la Constitución que regula las armas de fuego.

Hay dos proyectos que esperan atención en la Cámara Baja. Uno impide que la gente en la lista de sospechosos de terrorismo del FBI pueda comprar armas y otro que también evita la compra de armas por parte de un individuo convicto de delitos de odio. A estas propuestas hay que sumarle una prohibición para que los civiles no puedan comprar armas de guerra. La aprobación de estas medidas es el mejor homenaje para las víctimas.