El impago de la deuda generá caos en Puerto Rico

Secretario del Tesoro urge a senadores a resolver la crisis de la deuda de la Isla

El impago de la deuda generá caos en Puerto Rico
La presidenta del Banco Gubernamental de Fomento de Puerto Rico, Melba Acosta, primera ponente hoy en la con los bonistas .
Foto: EFE

Washington

El secretario del Tesoro, Jack Lew, urgió hoy a los líderes del Senado a aprobar esta semana una ley sobre la crisis de deuda en Puerto Rico, para evitar que la isla incurra a partir del 1 de julio en un nuevo impago que generaría una situación “caótica” con “graves consecuencias”.

En sendas cartas dirigidas al líder del Senado, el republicano Mitch McConnell, y al senador demócrata de mayor rango, Harry Reid, Lew pidió no “retrasar” el voto en la Cámara alta sobre el proyecto de ley bipartidista conocido como “Promesa”, aprobado este mes por la Cámara baja.

“El Senado debería abordar el asunto inmediatamente. Retrasarlo solo pondrá en peligro la capacidad del Congreso de terminar su trabajo antes del 1 de julio, una fecha límite crucial que los líderes de Puerto Rico llevan meses destacando”, indicó el titular del Tesoro.

De hecho, el Gobierno del Puerto Rico ya descartó pagar los cerca de 2.000 millones de dólares de deuda que le vencen el 1 de julio, por lo que solo le queda confiar en que Washington apruebe antes la ley que impedirá a sus acreedores presentar más demandas contra él.

“La totalidad de lo que se tiene que pagar no lo tenemos. Bueno, quizás lo habría, pero tendríamos que cerrar muchas agencias públicas, despedir empleados públicos y cortar servicios, algo que no se va a hacer”, dijo hoy Melba Acosta, presidenta del Banco Gubernamental de Fomento de Puerto Rico, el brazo financiero del Gobierno de la isla.

Acosta fue la primera ponente hoy en una reunión de parte de los 60.000 puertorriqueños que tienen bonos de la isla, agrupados en la asociación Bonitas del Patio.

Los bonos están garantizados por la Constitución de Puerto Rico, que establece que su pago será prioritario por encima de cualquier otro gasto público al que tenga que hacer frente la isla, incluida la financiación de servicios públicos básicos, algo a lo que el Ejecutivo ha dicho no estar dispuesto a renunciar.

“Aunque no sabemos cuáles serán todas las ramificaciones si el Congreso no actúa antes de fin de mes, lo que tenemos claro es que son los 3,5 millones de ciudadanos estadounidenses que viven en Puerto Rico quienes sufrirán todavía más”, afirmó Lew.

Respaldo

La Casa Blanca ha dado su respaldo al proyecto de ley “Promesa”, que establece la creación de una junta de control fiscal sobre el Gobierno de la isla para supervisar la elaboración de los presupuestos y facilitar la reestructuración de la deuda.

El presidente  Barack Obama, reconoció este mes que no es “una ley perfecta”, pero insistió en que se encargará de que los puertorriqueños estén representados en la junta de supervisión fiscal que creará la ley para asegurar que se respetan sus “derechos democráticos”.

El proyecto de ley ha generado críticas dentro y fuera de Puerto Rico, dado que la junta federal que crearía tendrá más poderes que el propio Ejecutivo local.

No obstante, el Gobierno de Puerto Rico ha aceptado esa junta como un mal necesario para que Washington le provea una vía legal, similar a la Ley federal de Quiebras, que le proteja de una lluvia de demandas cuando incurra en su próximo impago.