En aumento laboratorios clandestinos que extraen químicos de marihuana

En 2015, se registraron 52 laboratorios clandestinos en Los Ángeles
En aumento laboratorios clandestinos que extraen químicos de marihuana
Imagen de una casa en el vecindario Los Feliz que se incendió por una serie de explosiones relacionadas con un laboratorio de extracción del concentrado de la marihuana el 24 de abril de 2015.
Foto: Suministrada

Una casa en una colina del noreste de Los Ángeles se usaba como laboratorio clandestino para extraer la sustancia más tóxica de la marihuana. Por fortuna, la Policía lo detectó antes de que explotara.

Este peligroso proceso químico que hasta el martes se realizó en una vivienda cerca de la esquina de las calles Sagamore y Caledonia, en Glassell Park, es parte de un creciente número de sitios donde se extrae el principal producto tóxico de la planta de cannabis y que han descubierto las autoridades.

En 2015, agentes del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) hallaron 52 laboratorios clandestinos, esto es cinco veces más que lo registrado dos años antes, según cifras proporcionadas a La Opinión.

En total, de 2013 a 2015, la corporación detectó 94 sitios de este tipo, de los cuales 36 explotaron.

“Son muy peligrosos”, alertó James Wolak, capitán de la División de Narcóticos del LASD.

“Hemos visto un incremento en la cantidad de explosiones por el uso de gas butano, causando muertes, heridos y casas que estallan por completo”, precisó Wolak.

Vecinos de Los Feliz, otra comunidad del noreste angelino, se aterrorizaron por una serie de explosiones que ocurrieron en una casa en la cuadra 3900 al oeste de Sunset Drive el 24 de abril de 2015.

“Cientos de pequeños botes con gas butano explotaron en el incendio y se encontraron docenas de plantas de marihuana”, detalló el Departamento de Bomberos de esta ciudad (LAFD) tras el incidente.

Instrumentos usados en la extracción del concentrado de la marihuana y que habrían originado el incendio de una vivienda en el barrio Los Feliz el 24 de abril de 2015
Instrumentos usados en la extracción del concentrado de la marihuana y que habrían originado el incendio de una vivienda en el barrio Los Feliz el 24 de abril de 2015.

Dos días antes, otro laboratorio ilícito había estallado con furia en el barrio Belmont Heights, en la ciudad de Long Beach, matando a dos gatos que se encontraban en el interior de la vivienda.

En febrero, otro sitio de extracción de marihuana provocó que se incendiara una casa en Commerce.

Obtener hachís de partes de la planta de marihuana que a menudo se desechan, un producto también conocido como “aceite de miel”, implica un gran riesgo porque en el proceso se utiliza gas butano, tubos de plástico y una fuente de calor, aunado a que se realiza en lugares cerrados.

Sin una buena ventilación, una sola chispa puede provocar un estallido.

La creciente popularidad de este aceite radica en su potencia y su costo. Una o dos gotas equivalen al consumo de un cigarrillo de la hierba. Se cree que un gramo se vende a unos $50 en los dispensarios.

Para la Agencia de Combate al Narcotráfico (DEA), este margen de ganancias está provocando que los productores asuman el riesgo.

Desde 2013, la Administración de Incendios de Estados Unidos, una división de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), alerta que las explosiones por la extracción de THC, abreviatura del concentrado químico de la marihuana, han ido en aumento en todo el país.

A finales de marzo, el Sheriff descubrió un laboratorio en un tranquilo vecindario de Diamond Bar.

En el interior de la vivienda, ubicada en la cuadra 200 al sur de la Rock River road, se había procesado una libra de concentrado de cannabis cuyo valor en el mercado negro era de 15,000 dólares, según la agencia policiaca. También había producto sin terminar de la hierba con un valor de 70,000 dólares y unos 6,000 dólares en efectivo.

Cinco personas, con edades de entre 18 y 23 años, se encargaban de extraer el “aceite de miel”.

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