El proyecto chino detrás de las millonarias inversiones en el fútbol

El brasileño Hulk pasó al fútbol chino por 58 millones de dólares; transferencias por precios exorbitantes y compras de clubes importantes de Europa forman parte de un proyecto que tienen objetivos mayores
El proyecto chino detrás de las millonarias inversiones en el fútbol
Borussia y Manchester United, en un partido amistoso en territorio chino.
Foto: Getty Images

Loss chinos no dominan el fútbol desde la técnica ni desde la táctica, pero a través de la pelota encontraron el camino perfecto para mostrar su poderío económico, sus ambiciones. La Superliga hizo explotar el mercado de pases del planeta con cifras exorbitantes, desmedidas hasta para las potencias del Viejo Continente, mientras que los grupos empresarios invaden con sus billetes los clubes: desde Europa a América, sin límites. Se busca dar golpes resonantes. Como el que se planeaba este lunes en Pekín, un amistoso de máxima atracción con el clásico de Manchester entre el United y el City. Se preveía una nueva versión de otro duelo impactante, con los entrenadores Mourinho y Guardiola. Aunque se suspendió por cuestiones climatológicas, los chinos lo quisieron en exclusiva.

Detrás de este movimiento hay un plan maestro, porque Beijing desea convertir a China en una potencia futbolística y para eso proyectó la construcción de más de 20,000 escuelas de fútbol para elevar su posición internacional. Una nueva clasificación a una Copa del Mundo, después de la experiencia de 2002, es el horizonte. Mientras, reformulan el negocio: el Dragón chino dejó de ser una simpática amenaza para convertirse en una realidad que asusta.

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En Argentina, la venta de Roger Martínez dejó traslucir lo que los clubes europeos vienen soportando desde hace un tiempo. La transferencia del colombiano, de 22 años, significó el mejor pago que recibirá Racing en su rica historia: 8,900,000 euros por el 85% del pase, pagaderos en una semana, una cifra que descolocó a los dirigentes y resultó, sencillamente, imposible de rechazar. Pero el monto que desembolsará Jiangsu Suning es menor si se compara con los 58 millones de euros que pagó Shangai International Port Group Football Club (SIGP) por el brasileño Hulk, de Zenit, de Rusia. La nómina de jugadores de elite que fueron captados por sumas desmedidas también la engrosan Alex Texeira , Jackson Martínez -que retornará al fútbol europeo-, Grazziano Pelle, Ramires, Lavezzi, Gervinho, Paulinho, Demba Ba (sufrió la semana pasada una grave lesión en la pierna izquierda), Guarín.

China dejó de ser un paraíso para futbolistas que buscaban un retiro plácido, como lo fue para el francés Anelka o el marfileño Drogba, para transformarse en una meca de nombres que están en su plenitud. El francés Arsene Wenger reflejó sus temores por el avance de la Superliga en el mercado: “No sé cómo de profundo es el deseo, pero si se trata de una fuerte voluntad política habría que preocuparse”, explicó el entrenador de Arsenal, de Inglaterra.

Tampoco hay magnate chino que se precie sin un club como juguete, y los equipos europeos ya fueron alcanzados por los capitales del gigante asiático. Conjuntos de la Premier League, el calcio, la Liga de España y la Ligue 1, entre los principales campeonatos del Viejo Continente fueron seducidos por el dinero de los grupos de inversores del país que ya practicaba el deporte, por entonces se lo denominaba cuju, cientos de años antes de que los ingleses los reglamentaran. Los ejemplos abundan: Silvio Berlusconi se desprendió de Milan, después de tres décadas como amo y señor de los rossoneros; “Sólo exigí a que inviertan 400 millones de euros en los próximos dos años”, manifestó el empresario y ex primer ministro italiano al anunciar el cambio de mando. En la vereda de enfrente, Internazionale pasó a ser controlado por la compañía Suning, dueña del equipo Jiangsu, quien compró el 70% en 270 millones de euros; si se incluye la deuda, la cifra escala a casi a los 700 millones de euros. Su poderío se refleja en los 44,000 millones de dólares de ventas y los 1,600 establecimientos en China y Japón. Lo que era una empresa de electrodomésticos se reconvirtió en un holding que incluye participaciones en el sector inmobiliario, servicios financieros, entretenimiento y deportes. Así, desplazó a socio minoritario al millonario indonesio Erick Trohir, quien conservará la presidencia del club; Massimo Moratti, cuya familia gobernó durante 31 años la sociedad, se desvinculará totalmente. “China es una potencia que tiene muy definidas sus prioridades, y en el mundo del fútbol están obsesionados con organizar, más temprano que tarde, un Mundial”, cuenta Javier Zanetti, vicepresidente de Inter y que estuvo en las reuniones que sellaron la compra. “El fenómeno chino es increíble. Cuando presentamos el acuerdo, las fotos oficiales se viralizaron a una velocidad fantástica por las redes sociales… el crecimiento era exponencial, los retuits se multiplicaban por miles en segundos”, le comentó Zanetti a La Nación.

Wang Jianlin, dueño de Wanda Group y cuya fortuna se estima en 15,500 millones de euros, se adueño del 20% de Atlético de Madrid, al ampliar el capital de la institución con 45 millones. La intención del negocio es sostener al plantel que dirige Diego Simeone entre los mejores de Europa, aunque también existe un dato que refleja la ambición china de prosperar en el marco global: prevé desembolsar 20 millones, en dos años, para apoyar la formación de 180 futbolistas juveniles chinos en España.

Atlético de Madrid no es el único club ibérico que cedió un porcentaje de su capital a las carteras chinas: el 56,2% de Espanyol ahora es controlado por Chen Yansheng, propietario de Rastar Group, una multinacional que fabrica juguetes y videojuegos, aunque sus negocios también se diversifican en el cine y la televisión. “Hay un refrán chino que dice que sólo los inteligentes afrontan retos complejos y sólo los valientes los más osados”, es la definición que ensayó cuando lo consultaron por su desembarco en el segundo club más importante de Cataluña, detrás de Barcelona. Con 17 millones de euros se hizo del control, pero las cifras que se manejan en la operación definitiva son siderales, entre el afronte de la deuda que rondaba los 135 millones de euros y los 60,000,000 que inyectará para jerarquizar el plantel.

Otro caso emblemático es el de Granada, que perteneció en los últimos siete años al empresario italiano Gino Pozzo y pasó en su totalidad a la sociedad Desports, una agencia china de marketing deportivo, con el respaldo de la poderosa multinacional asiática Wuhan Double, a cambio de 37 millones de euros. Desports también controla el 60% de Slavia Praga, de República Checa, y el conjunto del paquete de acciones de Ado Den Haag, de Holanda.

Los chinos se expanden, derriban fronteras y rompen con las tradiciones. El grupo automovilístico francés PSA Peugeot-Citroen vendió hace un año la totalidad del capital de FC Sochaux, del que era propietario desde 1928, cuando los obreros le dieron forma al club, a Ledus, una filial del grupo Tech Pro Technology Development, que cotiza en la Bolsa de Hong Kong y que se especializa en los sistemas de iluminación led. En la Premier League, Manchester City vendió el 13% de su paquete accionario al consorcio formado por China Media Capital y CITIC Capital en 376 millones de euros; Aston Villa, recientemente descendido, fue adquirido por Recon Group, del empresario Tony Jiantong Xia, a cambio de 77 millones.

El fanatismo del presidente Xi Jinping por el fútbol no es un secreto y su colección de camisetas de equipos -se fotografió con el ex primer ministro inglés David Cameron y el Kun Agüero en el estadio del Manchester City- y selecciones -en su visita al país, hace dos años, recibió de regalo la de la selección con su nombre estampado- sería la envidia de cualquier fanático. “Clasificarnos para otro Mundial, organizar un Mundial y ganar un Mundial“, el sueño del mandatario, que con el respaldo del estado alienta a los inversores privados a sumar estrellas para la Superliga como a controlar a equipos del Viejo Continente.

1,15 millón de euros es el nuevo contrato televisivo que firmó la Superliga con la empresa China Sports Media, una cifra que el negocio señaló como 30 veces superior al acuerdo anterior. Ma Chengquan, presidente de la Superliga, destacó que la inyección de capital servirá para invertir en programas de entrenamientos de juveniles y mejorar las instalaciones de los clubes nacionales

10,7 millones de euros desembolsó Tianjin Quanjian, de la segunda división, por el guardavalla Zhang Lou. Pago sobredimensionado porque los arqueros deben ser futbolistas nacionales. El límite de jugadores extranjeros también disparó los valores de los locales.

8 años antes, la TV china no emitió los partidos de la liga debido al desprestigio que rodeaba al torneo: escándalos de compraventa de partidos y corrupción de dirigentes, entrenadores, jugadores y árbitros.

Cuando Conca y Barrios sacudieron la Superliga

Desde su creación, en 2004, la Superliga de China fue en constante crecimiento y los pases se hicieron cada vez más resonantes. El volumen de las negociaciones empezó a dispararse con los 600 mil euros que pagó Hangzhou Greentown, en la temporada 2009/10, por Wei Du, aunque la cifra resulta irrisoria si se la compara con los 58 millones de euros que desembolsó este año Shangai International Port Group Football Club (SIGP), por el brasileño Hulk. Los argentinos Darío Conca y Lucas Barrios tuvieron el privilegio de ser las contrataciones más caras en las temporadas 2011/12 y 2012/13, respectivamente. Por el habilidoso volante que surgió de las divisiones inferiores de River, Guangzhou Evergrande erogó 10 millones de euros; por el goleador, el mismo club cerró la operación en 8,500,000 de la misma moneda.

Con el aval de la FIFA, China atraerá a las potencias

El plan chino dio un nuevo paso el 13 de julio pasado, cuando el gigante inmobiliario y de entretenimiento Wanda Group anunció la creación de un torneo internacional de selecciones. Con la aprobación de la FIFA, de la que tienen los derechos de emisión de todos los torneos hasta 2022, tras la compra de la firma suiza Infront Sports & Media, en 1,060 millones de euros, el magnate Wang Jianlin presentó en un lujoso hotel de Pekín la “Copa China“, de la que participarán el seleccionado local y tres selecciones de primer nivel de Europa y América. En enero de 2017 se jugará el primer certamen, que tendrá como sede la ciudad de Nanning, fronteriza con Vietnam.