Tips prácticos para evitar las fugas de orina

Algunos tratamientos funcionan. Otros pueden empeorar el problema
Tips prácticos para evitar las fugas de orina
Foto: Shutterstock

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC), los problemas de control de la vejiga son notablemente comunes, y afectan a más de la mitad de las mujeres y a 30% de los hombres de 65 años o más.

Si tienes pérdidas o fuga de orina inesperadas o algunas veces sientes una necesidad urgente de orinar en la que te preocupa no llegar a tiempo al baño, podrías usar productos como toallas sanitarias o ropa interior absorbente. O bien, podrías estar considerando tomar algún medicamento o realizarte un procedimiento que hayas visto anunciado. Pero, ¿qué es lo más eficaz? Nuestros expertos opinan.

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Empieza con tu médico

Si te sientes incómodo hablando acerca del problema, debes tener en cuenta que tu médico de atención primaria posiblemente ya ha hablado de esto con muchos pacientes. (Si él o ella no han tratado afecciones de la vejiga, consulta con un médico que tenga experiencia en el tema, como una ginecóloga, un urólogo o un uroginecólogo). “Un médico puede determinar si los efectos secundarios de un medicamento o una afección como la diabetes o una infección del tracto urinario podrían estar causando la pérdida de orina”, dice el asesor médico en jefe de Consumer Reports, el doctor Marvin M. Lipman, M.D.

Prueba una terapia sin medicamentos

Según el Colegio Estadounidense de Médicos, los ejercicios o el entrenamiento de la vejiga deben ser el primer tratamiento que se debería intentar. Los ejercicios de Kegel (apretar y relajar repetidamente los músculos que detienen el flujo de orina para fortalecerlos) son especialmente útiles para las mujeres que tienen incontinencia urinaria por esfuerzo o fugas de orina al reír, toser, estornudar, levantar objetos pesados o al hacer ejercicio.

El entrenamiento de la vejiga incluye llevar un diario de las veces que orinas y de los accidentes, luego ir aumentando lentamente el tiempo entre las idas al baño. Es muy efectivo para los hombres y las mujeres que tienen incontinencia de urgencia, una necesidad repentina y urgente de orinar. No se ha comprobado la eficacia de los ejercicios de Kegel en el caso de los hombres, pero los expertos dicen que es sensato probar hacerlos. Las mujeres que tienen ambos tipos de incontinencia pueden probar entrenar la vejiga y los ejercicios de Kegel.

Ambas estrategias podrían ayudar. Un pequeño estudio publicado recientemente en la revista Menopause descubrió que un curso de terapia física de 12 semanas, que incluía los ejercicios de Kegel y el entrenamiento de la vejiga, dio como resultado una reducción del 75% en la cantidad de episodios de pérdida de orina, una mejora que aún es evidente un año después.

Los sujetos del estudio que no hicieron las técnicas de terapia física no percibieron ninguna mejora y un año después su incontinencia había empeorado. El uso de los músculos correctos para hacer los ejercicios de Kegel es clave para el éxito, así que no dudes en pedir asesoramiento a tu médico. Y ten paciencia, pueden pasar varias semanas para que veas un beneficio.

Infórmate sobre las ventajas y desventajas del medicamento

Existen varios medicamentos aprobados con receta médica para la incontinencia de urgencia (o vejiga hiperactiva), tales como el mirabegrón (Myrbetriq), oxibutinina (Ditropan XL y genérico), solifenacina (Vesicare) y tolterodina (Detrol y genérico). La poca evidencia disponible sugiere que podrían funcionar igual que la terapia sin medicamentos.

Pero, de acuerdo con nuestros expertos de Best Buy Drugs, más de la mitad de las personas que toman medicamentos para la incontinencia urinaria dejan de hacerlo en un plazo de 6 meses debido a los efectos secundarios que incluyen estreñimiento, somnolencia, boca seca, visión borrosa y mareos. Las inyecciones de toxina botulínica tipo A (Botox) en el músculo de la vejiga también están aprobadas para esta afección y podrían reducir la urgencia para orinar. Sin embargo, estas inyecciones se han asociado con infecciones del tracto urinario y el vaciado incompleto de la vejiga que requiere cateterización.

“Los medicamentos solo se deben considerar para las personas que siguen teniendo síntomas molestos a pesar de haber hecho cambios en el estilo de vida y ejercicios terapéuticos”, dice el Dr. Michael Hochman, M.D., M.P.H., un profesor asistente de medicina clínica en Keck School of Medicine de USC.

Piensa dos veces antes de someterte a una cirugía

Existen varios procedimientos quirúrgicos disponibles para tratar la incontinencia de esfuerzo. El más común es la cirugía de banda suburetral, en la que se implantan tiras de malla sintética para sostener la uretra. Esto puede ser eficaz. En un estudio de varios cientos de mujeres publicado en el New England Journal of Medicine en 2013, el 85% de las mujeres que se sometieron a la cirugía indicaron que ya no volvieron a tener pérdida de orina. Únicamente el 53% de las mujeres que solamente realizaron terapia física tuvieron alivio después de un año.

Pero la cirugía conlleva riesgos que incluyen infecciones, dificultad para orinar y un aumento en la gravedad de la incontinencia. “Solamente se debe pensar en una cirugía como el último recurso”, dice Lipman.

5 estrategias de cambios en el estilo de vida que funcionan

  1. Debes reducir el consumo de bebidas con cafeína y bebidas alcohólicas que causen que los riñones produzcan más orina.
  2. Come suficiente fibra para mantener regularizado el funcionamiento de tus intestinos, ya que el estreñimiento puede contribuir a la incontinencia.
  3. Baja de peso si se considera conveniente. Esto puede reducir la incontinencia de forma tan eficaz como la cirugía, según lo comprueban los estudios.
  4. Prueba hacer respiraciones profundas u otras estrategias de relajación cuando sientas la urgencia de orinar.
  5. Deja de fumar para que tosas menos.