Donald Trump normaliza el racismo en la campaña presidencial

Hay muchas señales de que lo que está promoviendo el candidato republicano son mensajes que tienden a movilizar ideologías extremas y atizar el miedo de ciertos segmentos de la población blanca a dejar de ser mayoría.
Donald Trump normaliza el racismo en la campaña presidencial
Donald Trump .
Foto: Alex Wong / Getty Images

Más que ningún otro candidato presidencial en la historia reciente, Donald Trump ha usado una retórica dura en referencia a inmigrantes, latinos, afroamericanos, musulmanes y otros grupos, al mismo tiempo que niega ser racista.

Pero las señales están ahí en diferentes declaraciones, mensajes de su campaña y discursos y en el apoyo que Trump está recibiendo de personajes tales como David Duke, el exlíder del Klu Klux Klan que recientemente anunció su campaña por el senado.

Hace un par de semanas, Duke anunció su campaña por el senado en Luisiana y un tiempo atrás, el supremacista causó un gran revuelo cuando anunció su apoyo a la candidatura del magnate.

“Donald Trump ha facilitado que volvamos a hablar de las preocupaciones de los europeos americanos”, dijo Duke recientemente, añadiendo que “votar contra Trump, es traicionar nuestra herencia”.

En un principio, Trump vaciló en su respuesta a lo dicho por Duke y pretendió que “no sabía de qué grupo se trataba” cuando le mencionaron el Klu Klux Klan en una entrevista en vivo por televisión, lo que le valió muchas críticas, ya que se trata del grupo racista más famoso de la historia de Estados Unidos.

El candidato dijo luego que rechaza el apoyo de Duke, pero sus mensajes siguen dando a muchos la idea de que se inspira en la filosofía supremacista blanca y racista para lograr el apoyo de la base de su partido.

Muchas encuestas han mostrado que su grupo más fuerte de apoyo son los blancos sin estudios universitarios, pero eso de por sí no prueba racismo.

COBERTURA ESPECIAL DE LAS ELECCIONES

El profesor Donathan Brown de Ithaca College, editor de la Revista de Raza y Política de la universidad y especialista en temas raciales, dijo que “siempre ha habido un espacio para los mensajes supremacistas en las campañas electorales”.

Agregó sin embargo, que estos mensajes “solían ser radicales o marginales y desde unos años para acá, con el surgimiento de grupos “patriotas” desde 2011, era cuestión de tiempo que se normalizaran”.

Líderes demócratas y republicanos han calificado de “racistas” algunos de los comentarios de Trump o para definirlo a él en términos generales.

El líder de la Cámara de Representantes, el congresista Paul Ryan, de Wisconsin, dijo hace un par de meses que las declaraciones de Trump sobre el juez federal Gonzalo Curiel eran “un caso clásico de racismo”.

Trump había sugerido que Curiel, quien es mexicoamericano y nacido en Indiana, no podía juzgar el caso contra él por las acusaciones de fraude contra la famosa “Trump University” porque “él es mexicano y yo voy a construir un muro”.

Este miércoles, la senadora Elizabeth Warren, de Massachusets, lo dijo con todas las letras: “Donald Trump es un racista susceptible” (“thin skinned racist”).

Cada vez que Trump habla de Warren la llama “Pocahontas”, debido a que la senadora, aunque es blanca, ha dicho que tiene sangre nativo americana en sus venas.

Este tipo de comentarios se han normalizado tanto en la narrativa política estadounidense desde unos años para acá, que otros políticos han comenzado a hacerlos abiertamente, en foros como la Convención Republicana la pasada semana.

Como ejemplo, el congresista Steve King, republicano de Iowa, quien dijo en un foro transmitido por televisión desde Cleveland  que la raza blanca “ha contribuido más que ningún otro subgrupo a la civilización” y apuntó respecto a las minorías que “¿qué contribuciones han hecho”.

El Southern Poverty Law Center, una organización no lucrativa que monitorea el racismo en Estados Unidos, publicó recientemente un reporte sobre todas las declaraciones y posturas de Trump que caracterizó como “odio en la campaña”.

A saber:

  • Antes de lanzar su campaña, Trump pasó un par de años en el centro del movimiento “birther”, sugiriendo que el Presidente Obama no es ciudadano estadounidense sino que es un extranjero musulmán. Supuestamente investigó el origen de su certificado de nacimiento durante todo este tiempo, descubriendo…nada.
  • Llamar violadores y narcotraficantes a los mexicanos indocumentados fue el primer salvo de su explosiva campaña contra los inmigrantes. Por cierto, su convención en Cleveland fue una de las menos diversas en muchos años, ya que muchos republicanos de minorías ni siquiera asistieron
  • Trump ha dicho que los negros son responsables del 81% de las muertes de blancos en Estados Unidos, lo cual no es cierto según las cifras. El “tweet” en el que Trump apoyó esta idea, provenía de un admirador de Hitler.
  • Ha dicho que el vio a miles de personas “felices y aplaudiendo” la caída de las torres gemelas en el 911 y sugirió que eran musulmanes americanos. Tampoco es cierto.  Trump sugirió una prueba religiosa para nuevos inmigrantes o visitantes, sugiriendo que haría una exclusión “temporal” de musulmanes.
  • El candidato repitió mensajes de grupos pro Hitler y supremacistas en numerosas ocasiones desde su cuenta de twitter.
  • Atacó a un juez mexicoamericano diciendo que no podía ser “objetivo” por tener ancestros de México.
  • Tras los ataques de Orlando en el night club Pulse, Trump sugirió que había “algo raro en los gestos del Presidente Obama” cuando hablaba del terrorismo relacionado al extremismo islámico, sugiriendo quizá que Obama apoye semejante violencia.
  • Trump ha prometido una “fuerza deportadora” y redadas similares al “Operativo Wetback” en el que se deportó a más de un millón de mexicanos en los años cincuenta.

La profesora de USC y analista política Sherry Bebitch Jeffe dijo que Trump, más que ningún otro candidato en la historia reciente, ha hecho de su principal estrategia de campaña la de enfocarse en un grupo: los conservadores duros y principalmente hombres angloamericanos (blancos) sin educación universitaria.

“El contenido de su campaña ha sido muy moldeado por el miedo, y es sabido que el miedo es un factor muy motivador en política”, dijo Bebitch Jeffe.

El profesor Brown estuvo de acuerdo: “Sea David Duke, el congresista Steve King, el ex congresista Tom Tancredo, las propusetas de Donald Trump, segmentos del “Tea party” y otros grupos, el hecho estadístico de que los americanos blancos están pasando a ser minoría en muchos rincones del país ha generado una ferviente reacción”.