No dejen atrás a las comunidades de bajos recursos en el plan climático

Necesitamos examinar y estar dispuestos a adoptar estrategias innovadoras que impulsen a nuestro estado, especialmente a comunidades impactadas, hacia una economía limpia moderna y más justa
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No dejen atrás a las comunidades de bajos recursos en el plan climático
El cambio climático afecta también al comportamiento social.
Foto: AP

California se encuentra ante una encrucijada con nuestra estrategia para combatir el cambio climático. La Junta de Recursos del Aire de California (ARB, por sus siglas en inglés), está considerando opciones sobre cómo lograr sus objetivos climáticos para el 2030, en un momento en el que la industria petrolera quiere socavar cualquier intento serio por poner fin a nuestra dependencia en los combustibles fósiles. Mientras tanto, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen ensuciando nuestro aire, empeorando el cambio climático y asfixiándonos. Como tal, nuestra comunidad está exigiendo reducciones de contaminación y el lograr beneficios económicos para los que más los necesitan.

Reducir la contaminación en comunidades de color y de bajos ingresos es absolutamente fundamental si se espera que la legislación del cambio climático, AB 32, alcance su pleno potencial. Las familias de bajos ingresos sufren algunos de los niveles más concentrados de contaminación en sus comunidades. Según el informe “Estado del Aire” del 2016 de la American Lung Association, Los Ángeles y Bakersfield ocupan los lugares de mayor contaminación del aire en el país.

El plan de ámbito de la ley AB 32 que está desarrollando la Junta de Recursos del Aire es el vehículo mediante el cual la legislación del cambio climático de nuestro estado abordará las necesidades de nuestras comunidades. El plan dictará cómo cumpliremos con el mandato de la ley 10 años más allá del año 2020. Este plan solo se actualiza cada cinco años, así que es muy importante que se desarrolle correctamente.

El plan debe contar con la aportación de nuestras comunidades y debe dar prioridad a objetivos locales y regionales para reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes. La ARB también debe mejorar la transparencia en cómo implementa su plan y evitar que los contaminadores adinerados evadan la ley. El establecimiento de metas concretas para la reducción de emisiones de instalaciones contaminadoras debe ser una principal consideración.

Estrategias adicionales en el plan para el beneficio directo de comunidades vulnerables deben incluir la adopción de objetivos fuertes para electrizar nuestro sector de transporte y acelerar el acceso a la energía limpia para comunidades de bajos ingresos. La ARB debe también considerar seriamente las maneras de reducir la contaminación en comunidades ubicadas cerca de instalaciones contaminadoras—incluyendo la tarificación de las emisiones de carbono.

También debemos aprovechar la oportunidad de expandir el crecimiento que está teniendo nuestro estado en los empleos de energía limpia. Un informe reciente del Centro Laboral de UC Berkeley evaluó las inversiones en la energía renovable del 2002 al 2015, revelando que el programa de California está generando empleos de calidad bien remunerados en zonas económicamente desfavorecidas del estado, incluyendo comunidades que son altamente latinas. Entre el 2002 y el 2015, se sostuvieron más de 32,000 empleos manuales (blue-collar) de construcción en la industria de la energía renovable.

Eso es testamento de lo mucho que podemos lograr si nos enfocamos a invertir en nuestras comunidades. Con este proceso de planificación, la ARB puede seguir impulsando a nuestra economía hacia una transición para alejarnos de los combustibles fósiles y generar la prosperidad y los “empleos verdes” para todos los californianos—especialmente en las comunidades de color de bajos ingresos.

Necesitamos examinar y estar dispuestos a adoptar estrategias innovadoras que impulsen a nuestro estado, especialmente a comunidades impactadas, hacia una economía limpia moderna y más justa, y que nos proporcione los recursos necesarios para hacer frente a los impactos del cambio climático.

Como californianos, nos encontramos en un momento clave para nuestras políticas de aire limpio y cambio climático. La Junta de Recursos del Aire puede continuar nuestro avance contra al cambio climático. Lo podemos lograr mediante la adopción de un plan que incluya beneficios económicos, fuertes medidas para reducir emisiones contaminantes en nuestras comunidades, y responsabilizando a entidades contaminantes para que limpien el aire que respiran nuestras familias.

Martha Dina Arguello es Directora Ejecutiva de Médicos por la Responsabilidad Social, Los Ángeles, (PSR, por sus siglas en inglés), y Byron Gudiel es Director Ejecutivo de Comunidades para un Medio Ambiente Mejor (CBE, por sus siglas en inglés).