Miles usan el puente que conecta al aeropuerto de Tijuana con San Diego

Unas 5,000 personas usan cada día el puente Tijuana-Otay, esto es el triple que durante su apertura hace siete meses
Miles usan el puente que conecta al aeropuerto de Tijuana con San Diego
Pasajeros usan el puente Cross Border Xpress (CBX), entre el aeropuerto de Tijuana y Otay, en San Diego.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

El paso de tortuga con el que se solía cruzar la frontera de Tijuana a San Diego es cosa del pasado.

Ahora en unos minutos es posible pasar de un país a otro en ambos sentidos, al menos para los usuarios del aeropuerto en la ciudad de Tijuana. En auto, en contraste, la espera aún se prolonga por horas.

Tan conveniente es el servicio que ofrece el puente llamado Cross Border Xpress (CBX), por el cual se pagan 16 dólares, que su popularidad se ha regado como pólvora.

Unas 5,000 personas lo usan cada día, esto es el triple que durante su apertura hace siete meses, cuando abrió.

Del lado mexicano, el pasadizo nace detrás de la zona de carruseles del aeropuerto de Tijuana; y en el lado estadounidense concluye en una terminal que incluye estacionamiento y transporte público.

Para usarlo es necesario presentar el pase de abordar, así como el pasaporte o la visa. El CBX es operado por la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y Otay Tijuana Ventures, empresa que concretó la obra con una inversión de 120 millones de dólares.

Más de 5,000 usan todos los días el puente Cross Border Xpress (CBX), que conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Más de 5,000 usan todos los días el puente Cross Border Xpress (CBX), que conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Viajeros complacidos

“Es algo sorprendente, tardé unos 12, 15 minutos para cruzar”, dijo sorprendido el cirujano Joaquín Sánchez, quien viajó de la Ciudad de México a San Diego para participar en una exhibición médica.

“Antes me iban a recoger al aeropuerto y en ocasiones tardaba más de una hora en pasar”, agregó.

No es el único comentario positivo sobre este túnel fronterizo, cuyo proyecto nació en la década de 1990 y que se enfrentó a críticas de transportistas mexicanos preocupados por sus ingresos.

“Sí valió la pena, es muy conveniente”, expresó un sonriente Federico Gutiérrez, un vecino de San Bernardino que gracias a este servicio evitó cruzar a México y regresar a vuelta de rueda.

“Por la línea [el cruce fronterizo para autos] me hubiera tardado cuatro horas”, dijo este inmigrante quien recomendó el uso del puente a sus familiares, que viajaron de la ciudad de Guadalajara.

De allá vino una mujer que esperaba a sus parientes en el lado estadounidense. “En carro me he echado hasta tres horas, está mucho mejor por este medio”, dijo la turista pidiendo no publicar su nombre.

El puente Cross Border Xpress (CBX), conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. Muchos se ahorran tiempo y dinero utilizando este cruce. ( Aurelia Ventura/ La Opinion)
El puente Cross Border Xpress (CBX), conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. Muchos se ahorran tiempo y dinero utilizando este cruce. ( Aurelia Ventura/ La Opinion)

Considerando que el 60% de los 4.7 millones de pasajeros que usaron el aeropuerto de Tijuana viajaron hacia o desde el Sur de California, el CBX se anticipaba como un negocio lucrativo.

Para muchos resulta conveniente usar el aeropuerto de Tijuana porque el costo de los boletos suele ser más bajo. Desde esa terminal aérea se puede llegar a 34 destinos en México operados por cuatro aerolíneas.

El familiar de Amadeo Tenchavez, un filipino radicado en San Diego, se enteró del puente y se ahorró más de 400 dólares en los boletos de avión de Londres a Tijuana, con escala en la Ciudad de México.

“Es bueno también para México, porque uno puede llegar más al aeropuerto de Tijuana, que te cuesta más barato, cruzas el puente y es todo”, dijo con la cara de sorprendido.

Federico Gutiérrez con su familia usan el popular puente Cross Border Xpress (CBX), que conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Federico Gutiérrez con su familia usan el popular puente Cross Border Xpress (CBX), que conecta al aeropuerto de Tijuana con Otay, en San Diego. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Una ventaja es que se permitirá a los pasajeros partiendo desde Tijuana que crucen hasta 24 horas antes de su vuelo y los que lleguen a esa ciudad podrán regresar hasta dos horas después del arribo del avión. La terminal en San Diego estará abierta al público y permitirá el ascenso y descenso de personas.

También ofrecerá estacionamiento para corta y larga estancia, y conexiones con transporte público.

Tenchavez jamás ha cruzado a la ciudad de Tijuana, pero con el ahorro monetario de su hermano le basta para recomendar al pasadizo CBX y considerarlo en algún viaje.

“Yo no sabía de este servicio, pero mi hermano buscó en internet vuelos baratos, le salió esta opción y dijo que lo intentaría”, contó el asiático. “Para mí es perfecto”, agregó.