Leonel Manzano, el inmigrante mexicano que pasó de corretear chivos y becerros a ganar medalla olímpica

El atleta originario de Guanajuato y formado en Texas ahora lleva su mensaje de superación a las nuevas generaciones

Leonel Manzano, el inmigrante mexicano que pasó de corretear chivos y becerros a ganar medalla olímpica
Leonel Manzano, quien celebró su medalla de plata en Londres 2012 con las banderas de México y Estados Unidos, es un inmigrante ejemplo de éxito.
Foto: Getty Images

Leonel Manzano pasó de correr tras chivos y becerros en su natal México a ganar una medalla olímpica para Estados Unidos.

“Siempre me ha gustado correr, pero nunca creí que llegaría al lugar que ahora tengo”, dice el originario de Dolores Hidalgo, Guanajuato, quien a los cuatro años de edad llegó con sus padres al estado de Texas.

“En México me gustaba correr atrás de los chivos junto a mi abuelo”, recuerda en entrevista Manzano, quien en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ganó la medalla de plata en la prueba de los 1,500 metros.

A pesar de su consagración atlética, Manzano, hoy de 31 años, no olvida la forma en que se inició en el deporte y la primera carrera que ganó en su vida.

“Yo tenía como tres o cuatro años y siempre retaba a mi abuelo a jugar carreras. Él siempre me ganaba pero un día mi abuelo tuvo un accidente y él andaba en muletas, solo así le pude ganar una vez”, comparte con risas entrecortadas.

Llegó a entrenar con botas

Manzano tuvo que abandonar su tierra natal cuando sus padres emigraron a Texas para buscar una mejor vida.

Fue de este lado de la frontera donde el mexicano encontró en el atletismo la pista que lo encaminó al éxito.

Mi papá no quería que yo me distrajera con el deporte, él quería que yo lo ayudara a trabajar”, cuenta Manzano, para después evocar el trato que finalmente lo llevó a involucrarse en el deporte organizado:

“Yo le propuse a mi papá que me dejara entrar al equipo de campo traviesa de la secundaria, que si me daba permiso yo lo ayudaría a trabajar y él aceptó”.

Manzano revela que a su primer entrenamiento en la secundaria llegó sin el equipo necesario para practicar atletismo, pero aún así logró causarle una buena impresión a su entrenador.

“Yo llegué a entrenar con pantalones de mezclilla,  una camisa de manga larga y botas”, dice. “Así estuve unas semanas hasta que mi entrenador me apoyó con lo necesario para hacer deporte y desde ahí no he parado”.

Carrerón en Londres

La capacidad atlética de Manzano lo llevó a ganar una beca para ingresar a la Universidad de Texas, en Austin, en donde se convirtió en uno de los mejores exponentes de los 1,500 metros del país.

Tras ganar infinidad de competencias nacionales, Manzano tocó la gloria cuando en Londres 2012 obtuvo la medalla de plata para Estados Unidos al registrar su mejor tiempo de la temporada (3.34:79 minutos), solo detrás del argelino Taoufik Makhloufi.

La final de 1,500 metros de Río 2016 será este sábado alrededor de las 8 pm Este (5 pm Pacífico) y ninguno de los clasificados bajó de 3.39 minutos en las semifinales.

“Ese fue un momento increíble que me llenó de mucho orgullo por todos los años de trabajo y sacrificio que me tomó”, comenta Manzano, quien ahora es embajador de la empresa Coca-Cola para llevar un mensaje de esfuerzo y superación a los jóvenes.

“Trato de inspirar a los atletas jóvenes para que también ellos trabajen duro y se esfuercen en luchar a conseguir sus sueños”, apunta el atleta mexicano, quien de perseguir chivos en el campo se convirtió en medallista olímpico.