Bernie Sanders dice a seguidores que “no es hora del voto protesta”

El líder progresista es solo uno de los personajes importantes que en los próximos días argumentará en contra de apoyar a terceros partidos, so pena de facilitar un triunfo de Trump.

Bernie Sanders.
Bernie Sanders.
Foto: John Sommers II / Getty Images

Bernie Sanders advirtió esta semana a los votantes estadounidenses en contra de hacer un “voto de protesta” por un tercer partido el próximo 8 de noviembre, argumentando que esto impulsaría a Donald Trump a la Casa Blanca.

“Antes de depositar un voto protesta, piénselo bien. Esta no es una campaña por una gubernatura o legislatura estatal, es la presidencia de los Estados Unidos”, dijo Sanders durante una entrevista televisada. “Recuerden la composición de este país y piense si se siente cómodo con una presidencia Trump durante cuatro años”.

Aquí puede ver la entrevista completa de Bernie Sanders en el programa Face the Nation.

En la entrevista, Sanders también dijo que la mejor forma de avanzar las ideas que promovió durante su candidatura es “eligiendo a Clinton y empezando al día siguiente a movilizar a millones para asegurarnos que se implementa la plataforma progresista que logramos aprobar dentro del partido”.

Sanders perdió la nominación demócrata frente a Hillary Clinton hace unos meses y de inmediato procedió a ofrecerle su apoyo y hacer campaña por ella, argumentando que lo que está en juego es más importante que sus aspiraciones.

COBERTURA ESPECIAL DE LAS ELECCIONES

La posibilidad de un tercer partido

En Estados Unidos hay al menos unos 30 “partidos menores” (considerados así porque no tienen presencia institucional en la mayoría de los estados) y 5 partidos mayores (Demócratas, Republicanos, Libertario, Verde y Constitucional),  porque tienen presencia en la mayoría de los estados.

Dos candidatos alternativos han llamado la atención de los votantes en este ciclo, logrando un porcentaje importante del voto: Gary Johnson, Libertario y Jill Stein, Verde.

Las encuestas nacionales parecen indicar que la presencia de Johnson y Stein tiene un efecto negativo en la candidatura de Hillary Clinton, porque ellos estarían recibiendo votos republicanos y demócratas de personas que no quieren votar por Trump pero tampoco quieren hacerlo por Clinton.

Según una encuesta de Quinnipiac University, Clinton mantiene un margen de 21 puntos sobre Trump entre votantes de 18 a 34 años, pero ese margen se derrumba cuando se añade la opción de votar por Stein o Johnson.

No obstante, el sistema estadounidense no favorece a los terceros partidos, especialmente para el ejecutivo, porque su sistema de colegio electoral otorga el triunfo completo a quien tenga la mayoría simple.

En otros países y sistemas como el que existe en España o Inglaterra, hay un parlamento que permite representación proporcional de acuerdo a los votos obtenidos por los diversos partidos, permitiendo que otros partidos tengan una cuota de poder.

Contra el “voto protesta”

El recuerdo de la candidatura de Ralph Nader, del Partido Verde, en el año 2000 y su posible efecto en el controversial resultado en Florida que dio el triunfo a George W. Bush, sigue en la mente de muchos, aunque en ese caso hubo muchos elementos en juego.

Hay que recordar que, por ejemplo, el resultado en Florida que dio el triunfo a Bush fue finalmente decidido por la Corte Suprema, cuando esta suspendió el conteo de boletas disputadas en Palm Beach County y que hay muchas dudas en torno a ese resultado.

No obstante, según Patrick Murray, director de la encuesta de Monmouth University Institute, las encuestas indican que en los estados que realmente están en disputa en la elección, la mayoría de los votantes desafectos son republicanos y no demócratas.

Murray indicó que este año, los terceros partidos están recibiendo un 10% del voto nacional en las encuestas previas a la elección de este año, un margen nada despreciable en una elección competitiva.

Pero, la cuestión es dónde están esos votantes y si realmente pueden cambiar el resultado final en los estados donde importa, apuntó.

Partidarios de Hillary Clinton hacen llamadas telefónicas en una oficina de campaña para alentar a los votantes en Carolina del Sur. Foto: Getty
Partidarios de Hillary Clinton hacen llamadas telefónicas en una oficina de campaña para alentar a los votantes en Carolina del Sur. Foto: Getty

“Nuestras cifras indican que este año el voto por un tercer partido afecta más al partido republicano”, dijo Murray. “En las encuestas vemos que esos votantes tienden a votar por otros candidatos republicanos en los estados competitivos”.

Esto es, explicó, porque la mayoría de los votantes desafectos en el lado izquierdo del espectro, están en estados que ya tienen asegurado el resultado.

La mayoría de los votantes está en estados donde el resultado es una conclusión aceptada de antemano, porque hay una fuerte tradición demócrata o republicana o porque uno de los partidos tiene una ventaja notable en registro.

Por ejemplo hace al menos dos décadas que California vota demócrata para presidente y nadie piensa que este año será diferente. Por otro lado, Texas ha votado consistentemente por un republicano durante décadas.

Si alguien vota por un tercer partido en California, la ventaja de Clinton sobre Trump es tan grande, que no cambiará el resultado. Lo mismo ocurre en estados sólidamente republicanos, a favor de Trump.

Pero en estados como Florida, Ohio, Carolina del Norte, Nevada, esto sí importa, porque la competencia está cerrada, apunta Murray.

“Allí es donde están muchos de estos republicanos que no quieren votar por Trump”, dijo.

La campaña de Hillary Clinton no está dejando nada a la casualidad, y se reporta que está en conversaciones con Al Gore –quien perdió la presidencia en 2000 por apenas un puñado de votos en Florida-, para que este alce la voz pidiendo a los votantes respaldar a la demócrata.

También trascendió que un millonario super PAC que hace campaña a favor de Hillary, lanzará una campaña multimillonaria contra la idea de votar por un tercer partido.