Cláusulas insólitas en el fútbol: Cristiano es el rey de la excentricidad y el exceso

El delantero portugués prohíbe a sus empleados hablar de su vida personal "hasta 70 años después de su muerte". Conoce este y otros de los puntos secretos de los contratos de los jugadores top
Cláusulas insólitas en el fútbol: Cristiano es el rey de la excentricidad y el exceso
Cristiano Ronaldo: sus contratos son bastante peculiares.
Foto: Getty Images

Cristiano Ronaldo llegó al Mundial 2014 exhausto y con una lesión que casi le impedía correr. Fue una sombra, Portugal quedó eliminado en 1era rueda y el esfuerzo dejó tocado durante meses al goleador. ¿Un acto heroico de amor a la camiseta? Tal vez sí, pero las revelaciones de documentos secretos por parte de Football Leaks dejan un dato para dudarlo: el contrato de 6,5 millones de euros al año que tenía firmado con Nike indicaba que dejaría de cobrar la mitad de ese dinero si no jugaba en el campeonato celebrado en Brasil.

Esa cláusula secreta es una de las perlas que salieron a la luz estos días. Neymar , por ejemplo, acordó en 2013 con la empresa italiana Panini cobrar US$ 50,000 por firmar 600 figuritas de una colección especial: US$ 83 por firma. Dos años después, Ronaldo le ganó: logró de la misma empresa US$ 175,000 por firmar 1000, a 175 el trazo.

Otra de las filtraciones -que en España publica el diario El Mundo– apunta a Ezequiel Lavezzi. Su pase del PSG al Hebei Fortune chino causó sorpresa. Pero se desconocía la cifra real del acuerdo: según los documentos difundidos, habría cobrado US$ 56,7 millones en un banco de Luxemburgo por 23 meses, unos US$ 57 por minuto. El acuerdo incluía dos casas, dos autos, un cocinero y un chofer.

Sergio Agüero firmó cláusulas que deberían enorgullecer a los hinchas del Atlético, donde no se le guarda mucho cariño por su salida al Manchester City en 2011. El contrato obligaba a los ingleses a pagar 250,000 euros a los madrileños por cada 15 goles que hiciera el delantero y otro tanto por cada 25 partidos jugados. Cumplió con creces hasta los 2 millones de euros que figuraba como tope. Los colchoneros cobraron otros 2 millones por los títulos que ganó el City con Agüero.

En extravagancias, nadie como Cristiano. La marca de ropa interior danesa JBS aceptó pagarle un 13% del precio de cada calzoncillo que se vendiera con el nombre del jugador grabado en la cintura.

Con Honda, el portugués pactó 2 millones de euros por un año de uso de su imagen. Eso incluía seis horas del tiempo de Ronaldo para filmar anuncios. Si se excedían, debían pagar un extra de 600,000 euros. La aerolínea Emirates le pagó 1,1 millón por un acuerdo similar, más 15 viajes a Dubai en primera clase desde el lugar del mundo que él quisiera.

Pero ninguna cláusula de las reveladas resultará más curiosa que la que el astro del Real hizo firmar a los empleados de su casa en 2012. Es un compromiso de confidencialidad que prohíbe al trabajador hablar sobre esa actividad “hasta 70 años después de la muerte de Cristiano o del último de sus familiares”. En caso de incumplir, la multa mínima sería de 300,000 euros.