Coyotes abandonan a su suerte a 18 migrantes en el desierto

Doce niños, entre ellos un bebé, forman parte del grupo de inmigrantes rescatados
Coyotes abandonan a su suerte a 18 migrantes en el desierto
Muchas jóvenes escapan de América Central debido a la violencia, y son violadas en el camino. EFE
Foto: Eduardo Santana / EFE

EL PASO, Texas.- Un grupo de 18 indocumentados centroamericanos, en su mayoría procedentes de Guatemala y en el que había 12 menores de edad, fue encontrado por agentes de la Patrulla Fronteriza de El Paso en un sector del desierto de Nuevo México, luego de que entraran de forma clandestina por la frontera mexicana.

El encuentro se registró a las 07.00 horas de este jueves cerca de Lordsburg, en una zona que colinda con la población mexicana de El Berrendo, en el estado de Chihuahua, cuando los agentes se toparon con el grupo, en el que incluso había un bebé de un año, informó hoy la Patrulla Fronteriza.

Los agentes dijeron que los centroamericanos habían sido abandonados en ese sector por los “coyotes” (traficantes de personas), pese a las duras condiciones del clima, según el reporte oficial.

“Sabiendo que estaba lloviendo, casi nevando, los avientan ahí”, dijo Ramiro Cordero, portavoz de la Patrulla Fronteriza del sector de El Paso (Texas).

La noche anterior, los “coyotes” los abandonaron en el desierto y les dijeron que pidieran ayuda a los patrulleros de la zona, mencionó.

Afirmó que los agentes, en lugar de poner bajo custodia a los inmigrantes, que encontraron empapados por la lluvia y ateridos de frío, los refugiaron en los campamentos de la Patrulla Fronteriza, en la estación de Lordsburg, al ver que la mayoría era niños, para proporcionarles atención sanitaria.

Tres de los menores dijeron ser ciudadanos estadounidenses, aseguró.

Entre los adultos había tres hombres y tres mujeres, y entre los menores, ocho eran niñas y cuatro niños, de acuerdo a los reportes de la dependencia.

Lordsburg, en Nuevo México, está ubicado a 260 kilómetros (unas 161 millas) al oeste de El Paso.

Las organizaciones defensoras de los inmigrantes consideran que las autoridades estadounidenses se han visto superadas por el constante flujo migratorio de centroamericanos por esta sector de la frontera con México, el mayor en la historia de la región.

El 15 de noviembre, el Programa para Menores Centroamericanos (CAM), del gobierno de Estados Unidos, existente desde 2014, comenzó a aceptar peticiones de acceso a familiares que son elegibles.

El programa migratorio permite a menores de edad que tengan un padre o madre con estatus legal en Estados Unidos solicitar refugio o permiso humanitario, como una medida gubernamental para ayudar a los inmigrantes que escapan de los hechos violentos de El Salvador, Guatemala y Honduras.