El poder de Jeff Sessions para perjudicar a los inmigrantes crecerá “inmensamente” como procurador, señalan activistas

Piden que no sea confirmado, pero no hay señales de que existan los votos para impedirlo
El poder de Jeff Sessions para perjudicar a los inmigrantes crecerá “inmensamente” como procurador, señalan activistas
Oscar Vázquez, un dreamer y veterano de las Fuerzas Armadas, explica ante el Senado por qué el senador Jeff Sessions, no debe ser confirmado como fiscal general.
Foto: María Peña/ / Impremedia

Las audiencias de confirmación del candidato a procurador general de Estados Unidos, Jeff Sessions, no hicieron más que agudizar la preocupación de grupos pro inmigrantes y de derechos civiles, y de la barra de abogados hispanos, quienes pidieron hoy que el comité judicial del Senado y esa cámara del Congreso  rechacen al nominado como “nefasto” para los inmigrantes y otros grupos de la sociedad.

No obstante, hay pocas esperanzas de que esto ocurra, dado que  tanto el comité que lo evalúa como el senado federal están en manos de una mayoría republicana que por el momento no ha hecho más que elogiar a Sessions, incluso los que están en desacuerdo con él sobre temas como DACA, como es el caso del senador de Carolina del Sur Lindsay Graham.

Durante la audiencia del lunes, Graham interrogó a Sessions sobre sus planes respecto a los jóvenes “dreamers” que tienen DACA, pero no sin antes asegurar que votaría por su compañero legislador de cualquier manera.

Sessions dijo que los “DACA” no serían prioridad para deportación –“no hay suficientes recursos”- dijo, pero apuntó que sería totalmente “constitucional” quitarles el beneficio.

Ningún otro republicano asomó que se opondrá a la confirmación de Sessions, un senador ultraconservador de Alabama que según Kamal Essaheb, director de política del National Immigration Law Center: “es extremista en el tema de inmigración en comparación incluso con sus colegas republicanos”.

Los grupos cercanos al tema migratorio conocen bien a Sessions por años de ver su trabajo en el mismo comité que lo está considerando y su férrea oposición a la inmigración, incluyendo su apoyo a reducir la inmigración legal y su nostalgia por las leyes migratorias anteriores a 1965, que favorecían la migración de europeos.

“Su oposición a cualquier reforma migratoria es inflexible”, dijo Angie Kelly, de la organización liberal Center for American Progress en Washington. “Además, fue siempre un campeón de la táctica conocida como “auto-deportación” (que consiste en complicar hasta tal punto la vida de los indocumentados que se vayan del país) y de medidas extremas contra la comunidad inmigrante”.

Como procurador general, el poder de Sessions aumentará “inmensamente”, dijo Kelly, especialmente porque las 60 cortes de inmigración que tiene Estados Unidos y la Junta de Apelaciones de Inmigración o BIA, están bajo la jurisdicción del Departamento federal de Justicia, que él encabezará si es confirmado.

Essaheb indicó que como procurador, Sessions podrá nombrar a los jueces de inmigración, incluyendo a los que tratan directamente con los inmigrantes y los que están al nivel de apelaciones.

“Estos jueces toman decisiones sobre quién se queda y quien queda deportado”, dijo el activista. “La realidad es que es en estos tribunales donde realmente se toman las decisiones críticas para los casos de la mayoría de los inmigrantes”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Abogados Hispanos, Pedro J. Torres-Díaz, dijo que tras revisar las respuestas al cuestionario que normalmente deben contestar los prospectos al gabinete presidencial, hallaron que el de Sessions incluye “grandes omisiones y deficiencias”.

Agregó que Sessions, en el proceso de confirmación, “no siguió el proceso debido”, y que además, su record en la cámara alta “en temas críticos como derechos civiles, el acta de derechos del voto, leyes sobre violencia contra la mujer, protección de personas LGBT, defensa de víctimas de delitos de odio y otros temas, sugieren que no va a defender ninguno de esos derechos”.

Angel Aldana Lopez, un activista de la Coalición por la Justicia Migratoria con sede en Birmingham, Alabama –el estado de Sessions- dijo que como inmigrante mexicano de largo tiempo en ese estado, vio el efecto que la Ley anti inmigrante de Alabama, apoyada con la bendición y apoyo de Sessions, tuvo en la comunidad de ese estado.

La ley estatal de Alabama siguió a la Ley de Arizona y fue aprobada en 2011 imponiendo una serie de cláusulas para el control policíaco de la población extranjera sin documentos y sanciones para diversas actividades, como alquilarle a indocumentados o transportarlos en un vehículo.

Tras el arresto escandaloso de dos ejecutivos extranjeros de compañías automotrices por “lucir extranjeros” , grupos empresariales se volvieron contra la legislación y pidieron modificaciones.

“Muchos inmigrantes se fueron de Alabama a estados vecinos”, dijo Aldana. “Sessions fue un entusiasta de esta ley y yo creo que confirmarlo como procurador del país terminará por imponer medidas similares en todo el país”.

La ley de Alabama, sin embargo, quedó en jirones tras pasar por demandas legales que determinaron la que la mayoría de sus cláusulas violaban la constitución del país

Por su parte, el Concilio Nacional de la Raza, una prominente organización latina de Washington, notó que Sessions tomó un “tono” más suave en algunos temas, asegurando que sí ha defendido los derechos civiles o que los inmigrantes presentan una “situacion humanitaria”, pero de la misma manera “no encontro nada positivo que decir sobre la mayoría de los inmigrantes o, por ejemplo, sus contribuciones económicas”. 

“Sesssions dijo que sus posturas sobre inmigración eran correctas, justas y decentes”, indica el comunicado atribuido a la presidenta de NCLR Janet Murguía. “Sin embargo, es reconocido que nunca se disasoció de trabajar o incluso contratar a grupos con puntos de vista extremistas en inmigración”. 

“El dice que no es racista, lo cual es irrelevante. Lo relevante es su trayectoria y en palabras y hechos, siempre ha demostrado hostilidad a proteger los derechos de milones de estadounidenses de diversos orígenes”, dijo la activista.