Cinco razones por las que a México le conviene tener tropas de EEUU

Con la Iniciativa Mérida que firmaron Bush y Calderón en 2008, soldados estadounidenses han ingresado a territorio mexicano para capacitar a los militares mexicanos en la lucha contra el narco
Cinco razones por las que a México le conviene tener tropas de EEUU
Soldado estadounidense
Foto: /Lucas Jackson, pool / EFE/Archivo

MÉXICO – No es novedad que Estados Unidos envíe militares a México. Y no sólo soldados  sino también agentes del FBI, de la DEA, del ICE o ATF que cuentan con sus respectivas sillas en la embajada y los consulados de este país para empujar diversos proyectos relacionados con la seguridad y el combate frontal a criminales o “bad hombres”, como los llamaría el presidente Donald Trump en una conversación en la que supuestamente amenazó a su homólogo Peña Nieto de enviar tropas de su país.

Desde 2008, cuando los entonces mandatarios Felipe Calderón y George Bush firmaron la Iniciativa Mérida, un ir y venir de soldados estadounidenses han sido registrados por el Departamento de la Defensa para capacitar, adiestrar y proporcionar infraestructura a sus pares mexicanos con aceptación de los congresos de ambos  países donde se reconoció al  menos cinco ventajas.

  1. EEUU pone la plata

EEUU ha inyectado en infraestructura, equipo y capacitaciones de miles de funcionarios mexicanos un presupuesto de casi 2,000 millones de dólares en casi una década para mejorar instalaciones, inteligencia y tácticas. El presupuesto mexicano, en cambio, ha sido de alrededor de 15 millones de dólares y en el último año el legislativo recortó dinero para el principal sistema de recopilación de información de todo el país: “la Plataforma México”.

“A los estadounidenses les conviene que México no tenga problemas de seguridad para evitar la emigración y el tráfico de drogas”, observa Samantha Guardiola, analista de seguridad y catedrática del Instituto de Postgrado en Ciencias Penales. “De alguna manera es una inversión también para ellos”.

2. Los policías mexicanos necesitan entrenamiento

Al inicio de la cooperación abierta a través de la Iniciativa Mérida,  el 90% de la policía mexicana no estaba acreditada como confiable; actualmente el nivel de agentes que aprobaron las pruebas de control de confianza es del 50%, pero todavía falta la mitad para lograr tener un cuerpo policiaco listo para suplir al ejército que continúa en las calles sin una regulación legal.

En los estados de Puebla y Querétaro, EEUU mantiene personal de entrenamiento que permanecen en pie a pesar de protestas de algunos pobladores.

3. Los militares y agentes de EEUU tienen mejor capacitación

En 2015, el vocero del Pentágono, William Gortney hizo público que la institución había invertido 60 millones de dólares en capacitar soldados y marinos mexicanos a través de 7,678 cursos.

Las enseñanzas fueron diseñadas para formar francotiradores, ingenieros submarinos, buzos de infiltración, paracaidistas, expertos en explosivos, médicos de combate, análisis de inteligencia, análisis geoespacial y reacción rápida, según quedó constancia en documentos del Pentágono.

4. Tecnología de punta

Estados Unidos provee a México de los más modernos de sistemas de rastreo de internet, espionaje de teléfonos móviles  así como softwares para controlar a distancia computadoras y detectar contraseñas para minar el control del poder los narcotraficantes incluyendo rastreo de aeronaves y vehículos anfibios y por tierra, según ha reconocido la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de la Marina.

5. Mejora del sistema de justicia

El sistema de transferencia de recursos a México está diseñado para funcionar en especie o capacitaciones, no en dinero efectivo como un mecanismo contra el mal uso que pudieran dar algunas autoridades mexicanas acostumbradas a manipular los recursos públicos hacia sus bolsillos privados, pero EEUU también ha condicionado al gobierno mexicano a modernizar su sistema de justicia y derechos humanos.En 2015 retuvo los fondos por 2.4 millones de dólares ante la falta de avances en el tema y un año después consideró que hubo mejoras, por lo menos en el papel.

“Aunque el acuerdo es de capacitación, no de supervisión, si hay cierta presión”, observa José Fernández Santillán, analista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.