Indigentes que viven en autos en L.A. expuestos a nuevas restricciones

La ordenanza municipal prohíbe aparcar cerca de escuelas y guarderías y restringe las horas para hacerlo en barrios residenciales
Indigentes que viven en autos en L.A. expuestos a nuevas restricciones
Sólo será una opción válida para infracciones de tráfico de vehículos estacionados y que no violen la salud o seguridad públicas.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Hoy entra en vigor una ordenanza municipal anunciada en noviembre de 2016 que limita dónde y cuándo pueden estacionar sus vehículos quienes viven en ellos dentro de la jurisdicción de la ciudad de Los Ángeles.

La ley prohíbe aparcar a menos de 500 yardas de cualquier parque, escuela o guardería, y únicamente se puede estacionar en zonas residenciales entre las 6:00 a.m. y las 9:00 p.m.

Los agentes de la Policía de Los Ángeles serán los principales encargados de asegurar su cumplimiento, imponiendo multas de 25 dólares para quienes cometen la primera infracción, de 50 dólares para los reincidentes y 75 a partir de la tercera ofensa. El LAPD ha indicado que, por el momento, se están centrando en informar a las personas sin hogar antes de imponer sanciones.

Para ello los agentes están visitando las autocaravanas y otros vehículos empleados como residencia para explicar las nuevas limitaciones, y ayudando a los desamparados a identificar zonas donde no se aplican las restricciones.

“Esto responde a las preocupaciones de los miembros de la comunidad”, contó el jefe adjunto del departamento Michel Moore a KPCC, quien también indicó que esperaba que no fuera necesario poner ninguna multa.

Las autoridades municipales han explicado que la medida no persigue tanto imponer restricciones como indicar a las personas sin hogar dónde pueden estacionar de manera que su necesidad de residir en sus vehículos no entre en conflicto con la comunidad.

“Estamos equilibrando las necesidades de las personas que experimentan la indigencia en las calles, en sus coches, en sus autocaravanas, con las de quienes tienen residencia y la comunidad de negocios también”, indicó Alisa Orduna, directora de políticas de desamparo de la oficina del alcalde Eric Garcetti.

Orduna reconoce que es un equilibrio complicado, atender las quejas de los vecinos mientras intentan averiguar cómo mitigar la creciente crisis de desamparados. Las restricciones al estacionamiento dan a la ciudad una oportunidad de hablar a los desamparados de los servicios que actualmente ofrece Los Ángeles, indicó.

Las críticas que hacen los activistas por los derechos de los desamparados señalan la escasez de plazas para estacionar en algunas áreas, así como el hecho de que la medida puede resultar contraproducente si empuja a las personas a salir de sus vehículos y en su lugar acampar en las aceras, lo cual no está sujeto a las nuevas restricciones.

La ordenanza solo estará en vigor hasta mediados de 2018, momento en que se realizará un análisis de su efectividad para decidir si se prolonga o si hay que introducir cambios.

El último conteo, realizado en enero de 2016, arrojaba una cifra de 7,100 personas que viven en sus vehículos en Los Ángeles, de acuerdo a Los Angeles Homeless Services Authority.