California lidera con su agenda ambientalista, muy a pesar de objeciones a nivel federal

Trump ha propuesto cortar fondos a la agencia que garantiza cuidar del medio ambiente; mientras tanto, en California, se acaba de aprobar una de las leyes más estrictas en el control del gas metano

California lidera con su agenda ambientalista, muy a pesar de objeciones a nivel federal
Los Angeles se encuentra entre la lista de las ciudades más contaminadas de Estados Unidos.
Foto: Shutterstock

Mientras el Congreso y la Agencia de Protección Ambiental tratan de revertir las regulaciones federales diseñadas para combatir el cambio climático y la contaminación del aire, California está avanzando con reglas propias.

En una reunión en Riverside el jueves, la Junta de Recursos del Aire de California aprobó las más estrictas normas de metano de la nación para la industria de petróleo y gas.

La nueva regla busca hacer que el gas natural sea más limpio al reducir las fugas.

La norma apunta tanto a la distribución del gas natural como a la producción, y aplica tanto al equipo nuevo como al existente. Requiere que los sitios de almacenamiento de gas natural, como Aliso Canyon, cuenten con monitores de fugas que funcionan las 24 horas del día. Para la mayoría de los otros tipos de equipos, las empresas deben hacer inspecciones trimestrales y hacer reparaciones rápidamente si descubren fugas.

Según cifras estatales, sólo en el 2015, 6,600 millones de pies cúbicos de gas se filtraron de las empresas de servicios públicos propiedad de inversionistas de California, más de los 5,700 millones de la filtración en el campo de almacenamiento de gas natural Aliso Canyon de SoCal Gas. Las fugas provienen principalmente de tuberías, almacenamientos subterráneos y aparatos que utilizan gas.

La modificación al control que deben ahora adoptar las empresas de petróleo y gas debe ayudar al estado a cumplir con su meta de reducción de gases de efecto invernadero: California sólo tiene 13 años para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 40 por ciento por debajo de los niveles de 1990 –meta que estableció el gobernador Jerry Brown.

También se espera que la regla beneficie a la salud pública, ya que los productos químicos como el benceno, un carcinógeno conocido, se emiten junto con el gas.

La decisión de la Junta de Recursos del Aire de aprobar la nueva regulación climática contrasta con lo que está sucediendo en Washington, DC, donde el Congreso ya ha iniciado el proceso de derogar una regla de metano de la era Obama.

La semana pesada, de hecho, el presidente Donald Trump presentó su presupuesto fiscal, el cual lanza un ataque directo en contra de la Agencia de Protección Ambiental (EPA): recortar el presupuesto de la agencia en un 31 por ciento —más que cualquier otra agencia.

Su plan es permitir que cada estado se mantenga a cargo de hacer cumplir las leyes ambientales federales, una filosofía defendida por el administrador de la EPA, Scott Pruitt.