La noche más triste para los Spurs por el posible adiós de Manu Ginóbili

Los Warriors barrieron la serie 4-0 y tristemente, esta pudo ser la última actuación del basquetbolista argentino
La noche más triste para los Spurs por el posible adiós de Manu Ginóbili
Stephen Curry no dudó en abrazar al máximo icono del básquetbol latinoamericano.
Foto: Ronald Martínez / Getty Images

San Antonio Spurs pudo lograr el milagro. En el AT&T Center, los Golden State Warriors volvieron a ganar con claridad (125 a 110), barrieron 4-0 al equipo texano y accedieron a la final de la NBA.

El gran protagonista de la noche fue Manu Ginóbili, aunque en el juego, no hubo ni siquiera una sensación de milagro: Golden State Warriors barrió a San Antonio Spurs en la final de la conferencia oeste en una serie que, en retrospectiva, se terminó con la lesión de Kawhi Leonard en el tercer cuarto del primer partido.

En una noche de desenlace lógico y predecible, Manu Ginóbili fue el centro de la escena. La incertidumbre que rodea su futuro lo convirtió en el foco de atención desde bien temprano cuando durante su entrada en calor fue recibido con un par de pancartas y banderas en su honor.

La mayor sorpresa llegó cuando la voz del estadio presentó al quinteto inicial: tras anunciar a Jonathon Simmons, LaMarcus Aldridge, Danny Green y Patty Mills, la cámara enfocó al argentino y la voz en off gritó “Manu Ginóbili”.

El bahiense, quien no era titular desde el 24 de marzo de 2014 en un duelo de temporada regular frente a Philadelphia 76ers, recibió una estruendosa y conmovedora ovación con aroma a agradecimiento y despedida. Como si fuera una devolución, Manu marcó los primeros puntos de su equipo.

Cada intervención suya fue una oportunidad para que la hinchada, esa que lo idolatra, lo aplaudiera a rabiar. Ginóbili cerró su actuación, tal vez su última función en la NBA, jugando casi todo el último cuarto y firmó una planilla de 15 puntos, 6 asistencias, 1 rebote y 3 robos en 32 minutos.

El final fue todo suyo: mientras se jugaba el partido, los hinchas corearon su nombre y le pidieron una temporada más.

La victoria de Golden State jamás estuvo en duda: sacó doce puntos de diferencia en el primer parcial y mantuvo esa ventaja a lo largo de todo el encuentro. Cada vez que San Antonio construía una misérrima ilusión y los fanáticos ebullían, Stephen Curry o Kevin Durant aniquilaban sus sueños. Los Warriors afrontarán su tercera final en los últimos tres años, en busca de la revancha tras la derrota en la última final frente a Cleveland Cavaliers.

Con San Antonio eliminado, solo quedará esperar la decisión de un Ginóbili que tendrá en vilo a una ciudad, a una liga y a un país hasta que anuncie si fue el final de los finales o si a su historia aún le queda un capítulo más.

Los Warrios jugarán la final de la NBA con el vencedor de la final del Este, en la que Cleveland Cavaliers le gana a Boston Celtics por 2-1.

“Es un jugador especial, un ser humano especial. Es uno de los tipos que se convierte en el corazón y el alma del equipo gracias a esa competitividad ejemplar. En ese sentido es único. Tiene la actitud que tenían Kobe (Bryant) y Michael (Jordan), esa clase de tipos: Magic (Johnson), Larry (Bird). Juega con el mismo fuego”, elogió al argentino su entrenador, Gregg Popovich . Y agregó: “Ha sido una parte inmensa del éxito que hemos tenido. Verlo a esta edad, dándonos estos partidos, es emocionante”.

Por su parte, Jorge Ginóbili, padre del basquetbolista, comentó: “Nosotros creíamos que se iba a retirar el año pasado, pero quiso seguir y está bien. Decide él. Yo quiero que juegue para siempre”.