La Ciudad de México lleva más de una semana entre la contaminación y el intenso calor

Las medidas anticontaminantes no ha sido suficientes, aunado a las altas temperaturas hacen padecer a los capitalinos
La Ciudad de México lleva más de una semana entre la contaminación y el intenso calor
Contingencia en la Ciudad de México
Foto: EFE

México – Detrás de la contaminación en la Zona Metropolitana del Valle de México, que ha estado en niveles más altos de los habituales en los últimos días, están el “calor de mayo” y el excesivo número de vehículos en circulación, dijeron hoy a Efe expertos.

Telma Castro, directora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que la contingencia ambiental vigente este martes está relacionada con las condiciones climáticas de los últimos días.

“La atmósfera estable y las temperaturas altas no permiten la ventilación, la radiación es alta, típica de este mes: mayo es un mes muy caliente, la época de calor no es favorable”, comentó.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) reactivó la fase uno de la contingencia, que había suspendido el domingo tras seis días consecutivos, al superarse los 150 puntos del índice de la calidad del aire, el valor máximo permitido antes de imponer restricciones a la circulación y a la industria.

La Came explicó en un comunicado que la calidad del aire de la Zona Metropolitana del Valle de México, que tiene 22 millones de habitantes, presenta un deterioro vinculado “a la densidad de su población, al nivel de desarrollo económico y al alto consumo energético en la región”.

Para la doctora Margarita Castillejos, del departamento de Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la contaminación se relaciona con la onda de calor, el número de automóviles que circulan en la Ciudad de México y también con el cambio climático.

“Son niveles muy altos de ozono, pero se entiende porque casi se ha duplicado la planta de vehículos. Cada vez hay más autos; en el 2000 había casi tres millones y ahora el doble”, dijo la experta en los efectos de la contaminación en la salud.

La Ciudad de México tiene unos 5,6 millones de automotores en circulación, de los cuales 1,5 millones paran durante la fase uno de contingencia ambiental.

El crecimiento del parque vehicular “no se ha cuidado, aunque se ha actualizado, son más nuevos, pero todavía existen muchos (autos) que no tienen las condiciones para circular”, indicó Castillejos.

Otras causas apuntan a la onda de calor y al cambio climático, que hace que la tierra esté más caliente, lo que hace que la contaminación sea un problema multifactorial, apuntó.

Además de los vehículos y la industria, dijo, en la capital mexicana existen otras fuentes de contaminación como los puestos de comida en la calle, que en apariencia son pequeñas, pero que en conjunto “producen ozono y partículas suspendidas”.

Todo esto hace de la contaminación y sus efectos un problema “muy complejo” que involucra aspectos que, en opinión de Castillejos, no han sido observados por las autoridades encargadas de combatirla.

“No están viendo el problema: que dejen de circular autos puede ayudar, pero la verdad no es todo lo que debería hacerse”, manifestó al demandar otras medidas como el mejoramiento del transporte público en la capital.

El tema del transporte público “se viene diciendo desde el año 2000 porque se deben cumplir normas mínimas para que la población esté dispuesta a dejar el auto”, agregó.

La Zona Metropolitana del Valle de México, formada por la Ciudad de México y municipios de los Estados de México e Hidalgo, vivió entre el 15 y el 21 de mayo su contingencia ambiental más larga al aplicarse la primera fase de la misma por seis días consecutivos.

Antes de esta emergencia ambiental, el antecedente inmediato se remonta a la declarada del 3 al 5 de mayo de 2016, según el historial del programa de emergencias de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, que se remonta a 1991.